Luego de tanto tiempo llorando hasta casi secarme, ya no puedo más. He sufrido demasiado desde que dijiste adiós y dediqué mi tiempo a dar vueltas en esta situación, pero ya no más.
Aunque me perdono por haber perdido el tiempo, pues no entendía por qué te habías ido y mi necio corazón quería respuestas. ¿Y cómo no hacerlo si te di todo de mi pensando que estaríamos juntos para siempre, que sería suficiente, que nada de esto ocurriría si hacíamos las cosas bien?
Tal vez habíamos caído en la monotonía sin remedio, o hice algo mal y no me di cuenta, o llegó alguien mejor que yo, no sé. Pero entendí que hay cosas que pasan por diversas razones que tal vez nunca lleguemos a entender a profundidad.
![]()
Cuando descuidamos una relación pensando que todo está marchando bien, todo se nos vuelve rutina. Y la rutina en una relación mata. Nos besamos cada mañana sin recordar las razones por las que estábamos juntos, nos sonreíamos, nos tomábamos de la mano pero hacer eso de manera repetitiva, sin recordar la esencia, no tiene sentido y hace que todo lo demás lo pierda.
Nos volvimos predecibles, aburridos, tediosos y sin ganas de cambio. Y el amor se fue yendo de a poco incluso sin que tú te dieras cuenta. No eres malo por eso aunque en el momento lo vi de esa manera, entiéndeme. No era fácil.
No recordamos que la vida se mueve constantemente y por ello nosotros también. Que a medida que vamos cambiando vamos dejando la vieja piel atrás para dar paso a una nueva y más reluciente. Al menos aprendí de todo esto que para la próxima debo esforzarme más, aunque si mi futura pareja no lo hace tampoco tiene mucho sentido.
![]()
Al fin entendí lo que ocurrió con nosotros y eso me servirá para no repetir los errores del pasado y sufrir más de la cuenta.