Cuando terminas una relación, suelen pasarte muchas cosas por tu mente. El romper, nunca se es fácil y más si era alguien con quien estuviste mucho tiempo.
Las consecuencias de la adicción a sus caricias, a sus besos, a su sonrisa, etc. Son tan fuertes que nos pueden llegar a provocar graves conductas depresivas y obsesivas.
Pero esto no significa el din del mundo. Debes seguir adelante y no darte por vencida. A continuación te mencionaré verdades incomodas sobre tu ruptura:

-El desamor no es lineal: Pese a que el desamor sigue una serie de fases, uno siempre está expuesto a volver a revivir esos momentos del pasado.
En la ruptura amorosa se da un proceso cíclico porque siempre existe la posibilidad de que se tenga nuevamente el contacto con la ex pareja.
-Imponer la razón es difícil: Lo que más pesa siempre es tus sentimientos. Trabajar en mejorarse a uno mismo y en el propio desarrollo personal, y aprender a quererse tal y como uno es, es la mejor manera de seguir hacia adelante con la nueva situación.
-Duele mucho: La persona que es dejada suele sentir un dolor más intenso y más duradero por no entender las causas de la ruptura.

“Cuando se sufre la pérdida de alguien con alto valor afectivo, y la razón es la muerte, se vive el duelo y puede tardar, pero se sabe que no existe la posibilidad de volverla a ver y de esa manera el razonamiento nos permite entender que no hay retorno”.
-Los amigos en común se pierden: Te puede afectar el relacionarse con las personas cercanas a la pareja, pues éstas le van a recordar a su “ex”.
-Te sentirás solo: Cuando rompes con alguien, la rutina diaria y el compartir gran parte de tu vida con esa persona va a cambiar.
No olvides que el tiempo lo cura todo, y la distancia puede ser nuestra aliada si queremos recuperar la mejor versión de nosotros mismos.