En la actualidad, se puede escuchar muy a menudo de cómo las mujeres fuertes intimidan a los hombres. Sin embargo, esto no es del todo cierto, pues no hay que generalizar, ya que esto no sucede con todos los hombres, solo con aquellos hombres débiles que no son capaces de estar a la altura de una mujer con gran fortaleza.

Los hombres que son sólo palabras y no caminan no tienen nada que ofrecer a una mujer fuerte. No pueden alimentarla con falsas promesas e historias superficiales, al menos no por mucho tiempo. Bien dicen que el que mucho habla poco hace, y es que una mujer fuerte necesita más de acciones reales que de falsas promesas.

Una mujer fuerte exige acción y sustancia. Por eso necesita un hombre que sea más fuerte que ella. Necesita un hombre que le dé tanto como ella le da a él. Que ambos se reconforten y se nutran mutuamente. Que todo lo que se dé, en la relación sea de manera equitativa, que exista un equilibrio y reciprocidad.

Ads

El respeto, la confianza, los sentimientos genuinos y una dosis adecuada de afecto serían suficientes. Tristemente, la mayor parte del tiempo ellas se pierden incluso eso. Necesitan ver que el hombre con el que están no tenga miedo de establecer una relación, con todo lo que conlleva la misma.

Ella no necesita que él haga todo el trabajo. Invertirán por igual. El amor tiene que ser correspondido y nutrido, de lo contrario todo es en vano. No tiene sentido forzar las cosas o ser el que carga la mayor parte del peso.

No quieren encontrarse en medio de una relación en la que se sienta sola, una relación en la que todos sus esfuerzos se ven recompensados con la mitad de los de otra persona.

Una mujer fuerte necesita de un hombre que no retroceda en el primer obstáculo y esté dispuesto a salir de su zona de comodidad y hacer un poco más, ese es el hombre adecuado para una mujer fuerte, uno que le haga sentir segura por sobre todas las cosas.

Ads

A partir de esto, ella gradualmente bajará los muros que ha construido a lo largo de los años. Tendrá paciencia y no le importará ir despacio. Pues sabe que las cosas buenas llevan tiempo.