Es de humanos equivocarse y aquella persona que mencione que no se ha equivocado es un malísimo mentiroso, un egocéntrico y alguien totalmente desconectado de la realidad, nunca sentí algún problema por perdonar los errores de las demás personas, no soy nadie para negarle a un ser la posibilidad de disculparse, ya que yo me he visto zurciendo los roturas que ocasione en el corazón de los otros, y también por experiencia propia se lo rudo que es volver a ganarse el aprecio y la confianza de aquellas personas que sin querer terminaste creándoles un daño.
No obstante, existen actos que los seres humano suelen traer al terreno de las equivocaciones, pero son actos que fueron ideados, los cuales llevaban una intención muy clara desde un comienzo, las mentiras y los engaños son un ejemplo de estos actos de los que yo me refiero, una persona que te ha engañado no se ha equivocado sin querer, desde el instante en que planeo su mentira tuvo que pensar en una historia que fuera capaz de esconder la verdad.

Cuando una persona te miente tuvo que haberlo pensando en varias ocasiones antes de hacerlo, fueron la misma cantidad de ocasiones en las cuales tuvo la oportunidad de echarse atrás en su acto cruel como también las que tuvo de no hacerlo, mentir y engañar son cosas que no surgen de la pura casualidad, esto es algo ya premeditados, que las personas tuvieron que elaborar, y lo hicieron pese al daño que sabían que estaban generando a quien se supone que deberían de amar más que a nadie, es por ende que esas dos simple cosas no las puedo perdonar.