El problema de que a uno le rompan el corazón es que te dicen y te prometen que una próxima vez será menos dolorosa. Pero para ser honestos, cuando vives una ruptura no tienes la capacidad ni la disposición para medir si te lastiman más o menos que la ocasión anterior, sólo sabes que en ese momento duele mucho.
Hemos escuchado todos una frase muy popular de “un clavo saca otro clavo”, pero pensándolo bien ¿cuándo hemos visto a un carpintero sacando un clavo con otro clavo? Es lo que ocurre también con las heridas: uno deja que sane completamente, aunque toma mucho tiempo, y mientras eso ocurre la lesión no se debe exponer a la misma situación del daño inicial, o a otros elementos que puedan lastimarla, porque bien sabemos, ya sea mucho o poco conocimiento, las cosas se empeorarán.
Cuando tenemos una herida al corazón lo solemos mostrar al rojo vivo, buscando un reemplazo, un amor pasajero o simplemente a alguien que nos evite recordar que ya no estamos con la persona que queremos. También sentimos la necesidad de salir siempre que tenemos la oportunidad, hasta que nuestras se harten de nosotros; o trabajamos mucho, nos ahogamos con cualquier vicio. Hacemos lo que sea para no estar con nosotros mismos.

Lo que sabemos de todo ello es que nos espera un largo camino que recorrer. Sería bueno que nos invitemos un café y disfrutemos con todas esas imperfecciones y con todas nuestras cualidades. Tomarnos un tiempo para estar solas y reflexionar sobre nosotras mismas. Y no estar en una relación que sólo nos encontramos con esa persona por no querer solas. Pero ese amor suele llevarnos más hacia lo negativo porque estamos con una persona que ni siquiera queremos tan sólo para no sentirnos olvidadas y sentir que alguien nos quiere.
¿Qué puede pasar? Si alimentas lo suficiente emocionalmente y te fortaleces, quizás en el camino te vuelvas a encontrar a alguien o quizás no. Pero no debe importarte eso porque debes concentrarte sólo en ti y disfrutar de los placeres de la vida sin tener a alguien al lado.
Así que deja de estar buscando a alguien para olvidarte de ese amor y ponte a reflexionar que quieres hacer con tu vida. Es lo mejor que puedes hacer, así no lastimas a nadie ni tampoco te sientes comprometida de hacer feliz a alguien que no quieres. Disfruta de tu soledad y ponte a buscar un mejor camino para ti, ahora que más lo necesitas. Si puedes viajar sola y encuéntrate con tu yo interior.