Nuestra relación termino hace más de 6 meses, pero mi mente no quiere entender que esto ha terminado. Aún sigo recordándote, siempre te mantengo presente en mis momentos. Aunque no estés conmigo siempre recuerdo lo bonito que fue nuestra relación. Lo inseparable que éramos y lo mucho que nos queríamos.
Nuestra relación era muy especial, nunca entenderé porque nos separamos. Todo iba bien, nuestro amor crecía cada vez más y más. Pero hubo un momento en que la rutina nos atrapó y es ahí cuando comenzó a arruinarse todo. Comenzó a decaer poco a poco. Tratamos de salvarlo, nos esforzábamos porque funcione esta relación. Pero cada vez que nos esforzábamos nos sentíamos más alejados, como si al conocernos más nos alejara.
Ahora las cosas eran distintas. Tú querías tu espacio, pero yo no quería estar lejos de ti. El problema comenzó a complicarse, pues te exigía que estuviéramos juntos en todo momento, pero tu querías estar con tus amigos y compañeros del trabajo. Me decías que no siempre tenía que estar contigo, que yo también debería tener mi espacio. Pero lo que él no sabía es que mi espacio sólo era él. Por quererlo tanto me alejé de todo contacto, volviéndolo a él mi mundo.
Tiene razón que queda uno debe tener un espacio, un momento para estar con otras personas. Pero desgraciadamente yo no aprendía eso, y creo que aún sigo sin entender. Lo volví mi todo, y eso me perjudico. Ya que cuando quise volver a la vida, no tenía nada. Ya no quedaba nada después de él.

Me asusté mucho, todos se habían ido y me encontraba sola. Porque él ya no estaba conmigo y no tenía a nadie con quien conversar y contarle sobre el amor que viví. Sé, soy consciente de que hice mal. Giraba tanto alrededor de él que lo hostigue y fue eso lo que ocasionó que nuestra relación terminara.
Ahora quiero retomar mi vida y seguir sin él. Pero se me hace tan difícil poder estar sin él, siempre se vienen pensamientos de nuestros maravillosos momentos. Sé que esto a la larga desaparecerá y se mantendrá como un bonito recuerdo que no dañará mi presente.
Estoy esforzándome por seguir adelante, por encontrarme y tener un camino lleno de proyectos. Ahora sé que es bueno tener un espacio y que nuestro amor no puede girar alrededor del ser amado. Tenemos que tener un momento para nosotros. Tuve que aprender a la mala, pero lo aprendí. Ahora sólo quiero poder olvidarlo para poder seguir con mi vida de una manera saludable.