Para protegernos de todos los virus exteriores, debemos encerrarnos en una de esas burbujas plásticas que usan los Hámsters. El mundo, visto desde cierta perspectiva, está hecho de enfermedades, infecciones y virus. Desde el tubo de un autobús, hasta el cepillo que usas para lavar tus dientes, contienen bacterias dañinas para nuestro organismo.
Incluso, en una sala de cirugías, que se supone tiene uno de los mayores estándares de limpieza y esterilización, existen riesgos de contraer enfermedades e infecciones. Es por eso que la gente insiste en fabricar productos especializados para evitar enfermedades y se gastan millones de dólares en su compra.
Sin embargo, de todas las cosas que una persona se cuida, cosas tan inimaginables como un beso, pueden ser parte del banquete de enfermedades que atacan al hombre promedio.
El tema de las ETS, o enfermedades de transmisión sexuales, no es nuevo. Lleva un buen tiempo rondando por ahí y ya se sabe que no es solo por medio del coito que alguien puede contagiarse de algo, como la mononucleosis, la cual es transmite por medio de la saliva en medio de un simple beso.
Si lo adornamos un poco, podemos decir que un beso con mononucleosis es como dar toda nuestra fuerza por medio de dicho beso, pues uno de sus principales síntomas, y tal vez, el menos agresivo, es la fatiga, la cual te provoca dormir muchas horas al día, es por esto que algunos médicos la denomina como la enfermedad del beso.
LA ENFERMEDAD DEL BESO
Se trata de una infección leve que puede pasar meses sin mostrar síntomas agresivos, pero puede pasar de simple fatiga a una fuerte erupción en la garganta, ganglios inflamados y fiebre. Si sospechas que tienes esta enfermedad, debes ir a un laboratorio y realizarte un examen específico de sangre.
No tiene cura, pero puede tratarse para regular los síntomas. Por otra parte, se es propenso a tener cáncer luego de contraer la enfermedad. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Montreal, el virus es un tipo de herpes que afecta directamente al sistema inmunológico, provocando enfermedades como el linfoma de Burkitt o de Hodkin.
Parece exagerado cuidarse de un beso, pero lo mejor es siempre evitar darlos a personas desconocidas. También evita pegar la boca de lugares públicos, como tubos de agarre en el metro, puertas de baños públicos o incluso billetes o monedas.