Existen demasiados factores fundamentales en nuestro cuerpo que son controlados por las hormonas. Por ello, cuando por alguna razón se interrumpe la producción de estas, se ve reflejado en nuestro estado anímico, conducta y aspecto físico. Pero… ¿cómo podemos entender que estamos ante un problema de hormonas y cuáles son las que fallan?
Espinillas y acné
Las espinillas y el acné pueden aparecer por tener los poros tapados. No obstante, los médicos aseguran que la aparición repentina de acné frecuentemente está relacionada con cambios hormonales en el cuerpo. Por ejemplo, un bajo nivel de andrógenos que puede causar el acné. Lo cual podemos observar en los adolescentes.
Dolor de cabeza
Según los endocrinólogos, la causa de los dolores frecuentes de cabeza pueden ser, además del estrés y el cansancio, un nivel bastante bajo de estrógenos, debido a que ellos son las hormonas femeninas que se producen en los ovarios y pueden controlar el proceso metabólico en el cerebro y en la médula espinal.
Insomnio
Esto puede ser una señal de alarma, debido a que puede estar altamente relacionado con la deficiencia de la hormona progesterona. La especialista del sueño, Traci Johnson, dice que esto es un relajante natural, debido a que calma y mejora el sueño, por ello, el cambio de su nivel produce insomnio.
Sudoración excesiva
Esto es uno de los signos más evidentes de que algo está mal con las hormonas, debido a que controlan la temperatura de nuestro cuerpo, por ello, si están desbalanceadas, podemos sentir varias ráfagas de calor.
Cansancio crónico

Absolutamente todos nos cansamos en ocasiones, pero si te sientes agotada incluso en el momento en que descansas, puede haber una señal de desequilibrio hormonal.
Cambio radical de peso
Durante el desequilibrio hormonal, el organismo puede bajar o subir de peso, independientemente de lo que consumas o dejes de consumir. La deficiencia o el exceso de producción de ciertas hormonas pueden hacer que nuestro cuerpo acumule grasa y pierda masa muscular.
Pérdida de cabello
En esta caída de cabello, pueden influir las hormonas de la tiroides, insulina o testosterona. La testosterona hace que los hombres sean grandes y velludos. En las mujeres, el exceso de testosterona puede provocar la pérdida de cabello.
Problemas de digestión
Es bastante probable que muchos conozcan esta situación cuando tenemos nervios y nos duele el estómago por eso. Este efecto puede surgir por el incremento de la cantidad de hormonas durante el estrés.
Ataques de hambre
Nuestro cuerpo produce varias hormonas que son responsables del apetito. El desequilibrio de estas puede generar un apetito incontrolable.
Los médicos han descubierto que, para controlar el hambre, debemos tener las hormonas leptina y grelina equilibradas. La leptina, reduce el apetito cuando comemos algo, mientras que la grelina, nos ayuda a entender cuándo debemos comer.
Problemas de memoria
Hay varios factores que hace que olvides cosas que te resulte difícil enfocarte. Entre estos factores se encuentran las hormonas, el estrógeno y el nivel bajo de cortisol puede ser la causa de ello.
Cambios en los senos
Los cambios en el tamaño de los senos puede ser una de las señales más graves del desequilibrio hormonal. La disminución de ellos puede ser por el nivel de estrógenos que afecta la humectación y elasticidad de la piel. Como consecuencia, comienza a perder su forma, volumen y tamaño.
