El amor es un tema que uno siempre tiene mucho de qué hablar, ya que existe infinidades de situaciones que podemos pasar por ese sentimiento que ocupa todo nuestro mundo. A mucho de las personas les gusta escribir sobre el ya que les da la oportunidad de expresar todo lo que tienen en su interior. El amor es un sentimiento que acorta la distinta entre las personas. Pero lo que uno tiene siempre miedo dentro del amor, es no ser correspondido siendo una condición que va directamente unida al amor. Las personas del mismo sexo, diferentes religiones, la diferencia de edad, son todas las situaciones que puede terminar como un amor no correspondido. Esto hace que uno piense dos veces antes de declararse a esa persona por el miedo de que no le gustes.
Pero somos nosotros mismos los que creamos esas complicaciones en nuestra cabeza, haciendo que tengamos daño al rechazo. El amor aquí no tiene ningún tipo de sensor identificativo que nos haga tener más problemas. Ahora lo que todos queremos saber ¿Por qué sucede esto? Es muy sencillo; el amor es una emoción y como tal, no tiene inteligencia.

El pensar de las personas puede ser diferente pero el amor puede hacer que esos destinos distintos se crucen y empiecen un nuevo camino. A medida que uno va creciendo y vamos teniendo diferentes relaciones, nos damos cuenta que el rechazo no es algo que está predestinado y que, aunque en un primer momento se pasa mal, siempre existen otros caminos que se pueden tomar y en donde uno puede encontrar a otras personas que si nos puede corresponder.
Uno no debe preocuparse por las edades, ni sexos, ni nada por el estilo. El amor no mira nada de eso, es un sentimiento libre que sólo busca el compartir de la otra persona para poder vivir momentos gratos llenos de felicidad y emociones que unos una como una. El amor siempre llega cuando uno menos se lo espera y con quien menos pensamos. No tengamos miedo al rechazo por que el “no” ya lo tienes y si finalmente esa persona quiere estar contigo, el miedo habrá merecido la pena.