El amor más sincero y verdadero es el amor que se puede dar uno mismo. Pero existen personas que no se tienen amor, tampoco se respetan y el trato que ellos se dan, le da también a los demás, viéndose reflejado su falta de amor así mismo.
Cuando una persona no se ama, es difícil que pueda demostrar ese amor inexistente en su vida a los demás. Ya que, no puede dar algo que no tiene conocimiento. Pero tampoco eres capaz de reconocer lo que recibes, porque no sientes que te lo estén dando sin una mala intención oculta. Crees que no te sientes merecedor de ningún afecto, ni de respeto, ni de fidelidad y mucho menos recibir el amor, ya que te sientes una persona inferior que no se merece ese sentimiento fundamental.
Lo malo que estas personas se hacen la victima todo el momento, ya que siempre están resaltando que nunca tuvieron amor y no se esfuerzan por darle o al menos fingir ese amor que su pareja se merece. Hacen que también se sientan desdichados, les exigen, de una cierta manera, que den su amor incondicional, sin dar ellos nada a cambio. Están mostrando pena e inseguridad en la relación, incomodando así a la otra persona y comprometiéndola a que siempre tiene que dar todo, porque nunca recibió amor.

Cuando no sabes amarte, no estableces ningún límite para ti y mucho menos para quienes se relacionan contigo. No existen parámetros sanos por los cuales regirte, comienzas amar desde la desconfianza, desde el miedo a perder, desde la inseguridad de tu persona y te sientes constantemente amenazado/a y por ello, estás siempre requintando a tu pareja sobre las cosas que no hace contigo o sobre los pensamientos que no te incluye.
Tienes que alejarte de ese martirio que vives y aprenderte a quererte más, aprende a reconocer lo que vales, que eres una persona especial como cualquier otro y que se merece mucho amor. Ámate porque eres tú la única persona que se amará sinceramente sin prejuicios y sin ningún límite. Saca a relucir tus virtudes y disfruta de los pequeños placeres de la vida. Te mereces más de lo que crees y sólo depende de ti, de disfrutarlo.
Date un tiempo para ti y concentrarte en demostrarte todo el amor que puedas, para que cuando te encuentres listo/a puedas amar a los demás como quisiera que te amen a ti. No le dejes a nadie un sabor amor de tu amor, demuéstrale lo que vales y vive de la mejor manera. Ya basta de lamentarse y empieza a tomar la iniciativa de cambiar tu vida y disfrutar de ella.