Siempre cuando hemos hablado con nuestros amigos, que nos quieren de verdad. Nos han dicho que por ser la persona especial que somos, nos merecemos un amor verdadero. Alguien que pueda arriesgarlo por nosotros, que te lo demuestre con las caricias, los ricos abrazos, los besos inesperados. Que lo menos que deberíamos hacer es conformas con un amor, que sólo está ahí.
Hay muchas cosas que podemos aceptarlo a medias en nuestra vida, pero el amor es una de ellas que no debemos aceptar para nada a medias. El amor debe ser algo que desafíe todo lo de nuestro alrededor. Tiene que ser completo o nada. Porque este sentimiento se admira por ser sincero y completo.
Nunca deberías conformarte con alguien porque piensas que es la única persona que te hará caso y no habrá nadie más que te quiera como esa persona. Si alguien te ha dicho eso es porque quiere retenerte en una relación mediocre, pero créeme todo eso es mentira. Todos, absolutamente todos merecemos un amor de verdad, que nos valore por quien somos, que nos de la mano cuando nos encontremos solos, que te recuerde cada día lo importante que eres para esa persona.
Debes entenderlo y grabártelo en la cabeza, te meres todo lo bueno en esta vida. Tú te mereces a una persona que te extrañe cuando no puedo verte un día, incluso si sólo ha pasado algunas horas. Te mereces a alguien que quiera siempre tomarte la mano, que te abrace porque lo ve necesario y que te bese para demostrarte cuanto te ama.

Alguien que comparta sus pensamientos y sea honesto contigo, porque van a compartir una vida junta. Y por supuesto, que te sepa perdonar y ser feliz, lugar de buscar tener siempre la razón.
Te mereces un amor de película, donde esa persona lucha por tu amor y lo arriesga todo por estar juntos. Donde viven momentos inolvidables y no deja que nadie los separe. Y así tengan problemas, ven la manera de salir adelante y combatir el mundo con su amor.
Te mereces una pasión que despierte tu interior y entrelace sus corazones convirtiéndolos en uno. Mereces sentirte querida, y no dudar ni por un momento de lo que tienes con esa persona, ni del futuro, ni nada. Sólo vivir el presente como mejor les parezca y disfrutar de lo que tienen. Deja que todo fluya y verás que estarán en un buen camino juntos.