Te veré ser feliz, quizá, con un beso y la simple costumbre de hacerte reír.
Te reconstruiré pieza por pieza y te haré olvidar que hubo un pasado turbio.
Te haré recordar a tus antiguos amantes solo para que te des cuenta de que ellos, a pesar de lo malo, te prepararon, te transformaron y te mejoraron para estar junto a mí.
Te abrazaré tan fuerte, que cada pedazo roto dentro de ti, se unirá de nuevo y volverá a funcionar como antes.

No te prometo que duremos juntos por siempre, pero sí te prometo que, mientras yo esté a tu lado, el tiempo que pases conmigo será el mejor que podrás recibir.
Te prometo que la mejor versión de mí será tuya y no tendrás que sentir vergüenza de tus días más vulnerables frente a mí, pues conmigo, puedes sentirte libre de mostrarte vulnerable, fuerte, orgullosa y libre.
Te haré tantas caricias que, cuando deje de hacerlo, sentirás que te falta un pedazo de piel.
Te haré adicta a los “te amo” seguidos de un beso en la frente y un fuerte abrazo.
Te dejaré muy en claro que lo que hoy dejé de hacer por falta de tiempo, lo haré mañana mil veces mejor para recompensártelo.

No quiero que finjas estar bien conmigo cuando no lo estés.
Quiero que me grites cuando sea necesario y quiero que me abraces cuando sientas que te hago falta.
Quiero que no te de miedo decir cuanto me quieres porque sabrás que tu cariño será bien correspondido.
Quiero, en definitiva, que el amor que hoy te tengo, mañana seguirá con vida.