En una relación, el respeto el pilar fundamental, pues sin el cualquier vínculo se convierte en una fuente inagotable de dolor, agonía, humillación y chantaje. Cuando en una relación no existe el respeto esta se quiebra, ya que las continuas faltas de respeto van a llevar a la relación en un sinfín de problemas, en su mayoría irremediables.

Aunque son muchas las consecuencias que se sufren en una relación ausente de respeto, y teniendo presente que estas consecuencias son prácticamente incontables, pues a diario surgen muchas, ya que toda pareja ve a través de sus ojos una realidad particular. Sin embargo, aquí te presentamos las más comunes:
- Agresión física o emocional proveniente de ambas partes.
- Ofensas a solas o delante de terceros.
- Menosprecio del uno hacia el otro por sueños, proyectos, actividades, etc.
- Hacer sentir al otro incapaz para alguna labor.
- Mentir o administrar convenientemente información.
- Subestimar la inteligencia de la pareja, asumiendo que el engaño es convincente.
- Hacer burlas referentes a una nueva oportunidad recibida, repitiendo las mismas acciones.
- Querer controlar las acciones del otro.
- No otorgarle al otro la libertad de rehacer su vida.
- Limitar las relaciones normales e inofensivas del otro.
- Invadir los espacios de la pareja.
- Ignorar las necesidades del otro.
- Evadir la resolución de conflictos, permitiendo que se empeoren paulatinamente.
- Aprovecharse del amor y la paciencia del otro.

Con esto queremos recordar, que nos podemos acostumbrar a muchas cosas. Pero, lo más sano para nosotros es no acostumbrarnos a una relación tormentosa, pues tenemos esa capacidad y autoridad en nosotros mismos de cambiar nuestra vida, de movernos de un sitio del cual no nos sintamos a gusto o no queremos estar, o alejarnos de personas que nos hacen daño.
Debemos establecer límites, tenemos la libertad de marcharnos si no nos satisface y la posibilidad de hacer una versión de nosotros que no tenga nada que ver con lo que podemos vivir en una relación en donde el respeto se ausenta con frecuencia. La vida es corta, como para invertirla en relaciones que de alguna manera nos desgastan.