Enamorarse es el preámbulo del amor. Amor y enamoramiento, van de la mano hasta cierto punto, pues, científicamente ha sido comprado que el enamoramiento se acaba y es una emoción pura, mientras que amar, puede perdurar durante el tiempo al ser, en realidad, una decisión.
El enamoramiento puede durar entre 3 meses y varios años, todo dependiendo de la diversidad y dinamismo de la pareja. Dentro de ese sentimiento, hay 3 rasgos típicos que, sin importar la edad en la que te enamores, podrás llegar a sentir.

Ilusión.
Tenemos la creencia de que las ilusiones son malas. Pero, en realidad, una ilusión solo es mala cuando sobrepasa las expectativas de la realidad, y sobre todo, nadie nos las corresponde.
No estar malo sentirse ilusionado por alguien, y mucho menos, desvelarnos junto a esa persona pues sentimos que, cada mínimo esfuerzo que hagamos, es un paso más a la conquista.
Ganas de vivir.
Cuando nos enamoramos, inevitablemente nos sentimos más vivos, capaces de hacer mil cosas a la vez y alcanzar hasta la montaña más alta si nos lo piden. Esas ganas de vivir son propias de la euforia que provoca el enamoramiento.
Sales fuera de tu zona de confort
Finalmente, cuando te enamoras fuertemente, solemos salir de nuestra zona de confort y estar dispuestos hacer, incluso, aquellas cosas que nos pueden incomodar con tal de complacer las exigencias de la otra persona.
¿Crees que el amor vuelve estúpida a algunas personas? Realmente sí, de una manera sana, claro está. Cuando esta estupidez se intensifica y se vuelve insana, haciéndonos actuar de manera dañina para nuestra propia integridad y dignidad, podemos decir que nos hemos obsesionado, y si, llegaste a ese punto, analiza tu vida, tus decisiones y mira que obsesionarse por alguien, te quita más, de lo que puedes recibir.