Cada uno de nosotros hemos descubierto el amor en el mundo fantástico de Disney donde nos dicen que todos somos princesas y que en un momento conoceremos a nuestro príncipe azul, un hombre que nos hará soñar y vivir de la mejor manera. Que todo será felicidad, canto y alegría. Que no habrá nada malo en la relación y que nos enamoraremos bien nos veamos fijamente. Creyendo en el “vivieron felices para siempre”, pero cuando conocemos la realidad nos damos cuenta que no tiene nada que ver con los dibujos animados.
Que no siempre el amor es a primera vista, que no llega él en un caballo blanco cabalgando todo elegante y Cortez. Que cuando uno está con esa persona no todo es perfecto, hay muchas diferencias entre ambos y eso puede causar discusiones que puede provocar una ruptura. Que también tiene defectos, que suele tener gestos molestosos y nosotras también. Que no siempre estamos de acuerdo en muchas cosas y que no necesitamos estar todo el tiempo juntos cantando para decirnos “te quiero”.
Nos dimos cuenta que no son como los cuentos de hadas, pero que dentro de esa imperfección está la belleza de una relación. Puede que cada uno tenga sus diferencias y cosas que no le gusta a la otra persona, pero siempre está contigo en esos momentos que más lo necesitas. Respeta tus opiniones y te apoya en lo que te gusta, aunque no le guste y también haces lo mismo. Comienzas a comprender que esas discusiones es una forma de decirle a la persona lo que necesitas y en que te gustaría que mejore como persona. Te das cuenta que las largas conversaciones son para aclarar su cosas, conclusiones que tienen sobre la otra persona.

Comienzan a aceptar a la persona como es, puede que no venga en un caballo blanco con un traje elegante, pero tiene esa sonrisa que te hace vibrar y esas caricias que te da entender que siempre estará a tu lado. Y lo mejor de todo, sabes que no es para toda la vida, que su relación puede terminar en cualquier momento, pero no importa. Porque te das cuenta que valió la pena haberlo amado, haber compartido momentos gratos juntos. Porque comprendes que cada ruptura te hace un experto en el amor. Que cada experiencia vivida te enseña a saber más de este sentimiento y tener mayor conocimiento sobre las relaciones. Para que cuando encuentres al indicado pues sepas reconocerlo y saber mantener una relación saludable y estable.
No importa lo perfecto que nos enseña los cuentos de hadas, sino las emociones que uno puede vivir con esa persona especial. Siempre valdrá la pena vivir un romanticismo con esa persona especial que nos hace vibrar cada vez que lo vemos.