Existen ocasiones en donde nos encontramos en una relación que no queremos pero por el cariño que le tienes a esa persona te cuesta un poco poder separarse de esa persona, soportando todo para que esa persona no sufra, pero ¿en dónde quedas tú? También deberías ser feliz. Aquí te decimos cuales son las razones las cuales sigues en una relación que no eres nada feliz.
Baja autoestima. Esto hace que sientas que no vales la pena, aceptando lo que tienes al frente porque piensas que no te mereces nada, así que prefieres tener algo, aunque sea malo, a no tener nada.
Idealización de la pareja. Por un momento el amor nos ciega, idealizando a la persona mejor de lo que son, pensando que son la mejor persona que podemos tener.

Baja autoeficacia. Esto quiere decir que no confías en tu capacidad para lograr algo, asociado a la baja autoestima, pensando que siempre vas a fracasar. Así que no te incomoda una mal amor, porque si no es con esa persona será con otro, al final siempre fracasarás.
Dependencia o baja autonomía. Sientes la necesidad de siempre hacer las cosas con alguien más, necesitas la opinión de alguien para animarte a hacer algo. Siempre dependes de alguien más.
Negación. No quieres aceptar la situación y eso te mantiene bloqueada. Tienes poca consciencia de lo que ocurre.

La conveniencia. Estás con esa persona porque de una u otra forma te beneficia en lo que quieres.
Hábitos. Son conductas que tienden a mantenerse por su propia inercia, llevas años en esa relación y por inercia sigues en ella. Te has acostumbrado.
Ciclo luna de miel – desengaño. Es un fenómeno muy interesante, las relaciones difíciles, tóxicas o destructivas se mantienen en este proceso de círculo vicioso. Se da así, discuten se separan y luego se da el reencuentro –reconciliación, empezando todo de nuevo y entrando a esa fase. Y así están siempre.

Crees que el malestar es sólo temporal y la pareja se apoya en los buenos y malos momentos. Piensan que están pasando sólo por un tiempo, en cualquier momento se solucionará todo, piensan siempre así pero van más de un año con eso.
Miedo al futuro y a lo desconocido. El ser humano por naturaleza le tiene miedo a lo desconocido, pero la única forma de vencerlo es saltar al vacío y arriesgarse.
¿Qué puedo hacer para tomar las riendas?
Lo primero que debes hacer es aclarar tus ideas, trabaja más en tu autoestima, tus emociones. Aprende a estar contigo misma, a tolerar la soledad y el rechazo. Trabaja en lo que deseas en la vida, es más fácil poder tomar una decisión difícil cuando te conoces bien y sabes lo que quieres. Así que conócete, mírate dentro de ti, mímate, cultiva tu bienestar, tu forma de ser, te ayudarán a saber qué es lo correcto.

Comienza a pensar más en ti y no en los demás, esto no quiere decir que hagas daño a los demás para estar bien tú, sólo que debes concentrarte en tus necesidades y decidir lo que es mejor para ti.
Estos son buenos momentos para empezar a practicar alguna actividad, sería bueno también que te dediques a la meditación o ensayos de relajación, son momentos de inestabilidad para ti y practicar te puede ayudar en tener estabilidad y bienestar, a compensar esa inseguridad.