Aunque suene fácil decirlo, a la hora de cumplirlo o hacerlo realidad resulta muy difícil. Pues los cambiantes estados de ánimos a veces hacen muy difícil el proceso de sentirse bien consigo misma.
Estar en ese estado de tranquilidad, paz interior, y sanidad con nuestra alma es algo muy complejo, pues no hay nada más difícil que luchar con eso que sentimos, cambiar sentimientos, emociones, y mostrarnos opuestas a lo que realmente sentimos.
Y es que, si por más que se intenta, no se logra tener una buena relación consigo misma, es probable que se tenga problemas de autoestima. La autoestima es cómo nos consideramos a nosotros mismos como persona, cómo nos tratamos y al creer que somos personas buenas y dignas sin importar los contratiempos que se enfrenten en la vida.
Por lo tanto, no se trata necesariamente de ser perfecto o de que todo salga exactamente como se espera o se quiere. Se trata de estar bien consigo mismo sin importar lo que suceda, o de dónde se comience, y ser capaz de aceptar todo sobre nosotros, tanto los puntos fuertes como los puntos débiles.
En ocasiones, las personas hablan sobre cómo debemos ser responsables de nuestras acciones, y tenemos que ver nuestros comportamientos y eso tiene mucho de cierto. Lo que sentimos sobre nosotros mismos tiene muchos componentes: nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestras inyecciones, las comparaciones que hacemos con los demás.
Eso tiene que ver con todo lo que hemos aprendido, experimentado e interpretado a lo largo de nuestras vidas. Debemos aprender a mirar nuestros comportamientos de manera profunda y analítica.
Debemos aprender a asumir la responsabilidad de nuestras acciones, y no podemos permitir que la baja autoestima sea una excusa para las malas acciones. Somos responsables de nosotros mismos.
Irónicamente, la mayoría de las ocasiones nos tratamos mucho peor que a alguien que amamos, y tenemos expectativas más altas para nosotros mismos. Pero la perfección no es alcanzable.
Es como si se estuviera evitando la posibilidad de pensar que cuanto mayor sea la autoestima, mejor, lo que podría preocupar a la gente por la alta autoestima relacionada con el narcisismo.
La diferencia entre una autoestima saludable y el narcisismo es que la persona narcisista realmente no tiene una alta autoestima. El narcisismo es solo una defensa para la baja autoestima.
Así que una persona narcisista está ocupada asegurándose de que nadie sepa lo mal que se sienten acerca de sí mismos, y lo hacen aprovechándose de otras personas.
Por su parte, una persona con una autoestima saludable, se siente bien consigo misma, está orgullosa de cómo y quién es y puede sentir lo mismo por otras personas. No se siente superior ni inferior a otros, simplemente está en paz y armonía con todo y todos.