Cuando la felicidad no parece tener fin y vemos todo con ojos de esperanza es porque estamos enamorados.

Sabemos muy bien qué es lo que nos pasa cuando sentimos que flotamos, cuando nuestro estómago se llena de mariposas traviesas, cuando sólo pensamos en esa persona y nos olvidamos del resto del mundo. También conocemos los beneficios que esto trae a nuestra salud física y mental. Y a pesar de que no queremos que esto cambie porque se siente increíble, hay cosas que dejamos de ver por estar cegados ante la realidad.
En medio de todo este revuelo podemos llegar a no darnos cuenta de que ese a quien tanto amamos no siente lo mismo por nosotras. No es cosa fácil, pero tarde o temprano la realidad nos alcanzará y nos dolerá como nada en el mundo.

Es por ello que debemos adelantarnos y mirar a través del velo del amor. En el momento sufriremos pero es mejor saber la verdad que vivir eternamente en un mundo de fantasía que en cualquier momento caerá por su propio peso…
Antes de que eso ocurra, es necesario observar bien ciertos comportamientos de tu chico para saber si en definitiva es cosa tuya o en verdad él no te quiere:
#1 No tiene detalle sorpresa contigo, ni siquiera en fechas especiales tales como cumpleaños o aniversarios
#2 No es capaz de decir algo bueno de ti, sólo se queja tanto en privado como frente a los demás y opina mal de tu manera de ser.
#3 Cuando le dices lo importante que es para ti pasar más tiempo juntos, busca mil excusas para no verse. Ya sea reuniones laborales o compromisos familiares, evade tu petición a toda costa, aunque sí sale con otras personas.
#4 Cuanto le cuentas tus cosas pareciera no estar prestando atención, y es que no te mira a los ojos, está pendiente de su móvil o comenta cosas que nada tienen que ver con lo que le has dicho.
#5 Nunca te llama ni te escribe, así que debes ser tú quien le contacte siempre. En muchas ocasiones te responde de manera huidiza y no es afectivo en la comunicación.
Si él te hace esto o la mayoría de lo que ves en esta lista, lo mejor es que tomes distancia antes de que el daño sea mayor.