La menopausia inicia “oficialmente” cuando una mujer deja de menstruar o cuando sus ciclos se vuelven más largos entre sí. Pero no sólo la falta de menstruación es evidente, sino que hay otros síntomas que también forman parte de los cambios en el cuerpo. A continuación, presentamos algunos de esos cambios:
- Las hormonas suben y bajan: Es un cambio muy similar al que ocurre en la adolescencia, por lo que habrá ocasiones en las que se esté muy contenta y de pronto, haya sensación de soledad ganas de llorar.
Existe un estudio que ayuda a detectar los niveles hormonales; sin embargo, después de los cuarenta y cinco (45) años no es preciso y es, básicamente, inútil.
- Sofocos y sudoración excesiva: Se dan en especial por las noches, aunque también son frecuentes en el día provocando calor repentino que se extiende por el pecho y hasta la cabeza, principalmente. Estos provocan que, al irse, den escalofríos y una sensación de agotamiento. A veces pueden ser rápidos y en ocasiones duran hasta unos minutos.
- Alteraciones del sueño: Puede haber días de insomnio, o, por el contrario, que el sueño sea devastador. Es normal, ya que las hormonas son las causantes de que el sueño sea irregular. Lo ideal es tener una rutina de sueño fija e intentar seguirla.
- Problemas cardíacos: El ritmo cardíaco se acelera un poco o disminuye, según sea el caso. Lo correcto es acudir con un médico para que tenga el control y detecte alguna anomalía extra.
- Falta de lubricación: Las hormonas no permiten que la lubricación sea igual que antes. Resulta un problema porque las relaciones se tornan dolorosas y puede haber un riesgo de infecciones internas.
- Cambios en la piel: Incluyen resequedad, comezón y arrugas. No hay mucho que hacer al respecto, pero se pueden retrasar los efectos con hidratación constante.
- Dolor de cabeza: Muchas mujeres presentan molestia en otras partes del cuerpo como la espalda u hombros, pero aparte de ser causado por la edad, el dolor aumenta en la cabeza provocando migrañas severas o jaquecas algo leves, pero desafortunadamente, constantes.

- Cambios en el cabello: El vello facial aumenta debido a la sensibilidad de la testosterona (hormona masculina) y puede haber caída de cabello, lo cual se pude solucionar comiendo sanamente y usando tratamientos capilares anti caída.
- Pérdida de memoria: Se debe principalmente a la falta de vitaminas y al juego hormonal, pero debe ser atendido o podría derivar en otras situaciones poco favorables. Hay que ejercitar la memoria y acudir con un médico que monitorée los síntomas.
- Aumento de peso: Desafortunadamente ocurre, en especial si se toma hormonas para ayudar al cuerpo a sobrellevar los síntomas. Es mejor hacer ejercicio y tratar de llevar una vida más natural u orgánica.
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