Aunque en principio veamos el amor como algo interminable y que no cambia con el pasar del tiempo, debemos entender que no es así. Todo cambia y fluye en la vida, y este sentimiento no es la excepción de ello.

Con el tiempo va cambiando y si no lo alimentamos adecuadamente puede desaparecer. Y cuando va desapareciendo sin remedio es porque empezaste a tener los primeros signos del SEPR, o Síndrome de Estrés Post Romántico.
Sí, así como lo lees. Muchas parejas que dejan que su amor se pierda por dar paso a este síndrome. Verás: la etapa del romanticismo (que dura de 12 a 18 meses) está marcada por intensos deseos de estar sólo con esa persona y muchas ganas de contacto íntimo.
Luego de este tiempo es momento de trabajar y reforzar ciertos factores para mantener unida a la pareja, pero si esto no se hace llega el SEPR a hacer de las suyas. Quienes permanecen atentos a las primeras señales pueden superarlo, pero aquellos que no han superado sus dificultades y no se encuentran fortalecidos pueden caer fácilmente en él.

El amor romántico parece ser la salvación de todos los males, pero resulta ser cualquier cosa si no se le alimenta correctamente. Además, tampoco es para siempre, pero eso no significa que el amor en sí muera sino que se transforma. Así que lo mejor que se puede hacer es prepararse para esa transición necesaria que va desde lo romántico hasta la fase del compañerismo, y así el amor durará lo más que ambos quieran.