Hoy en día, el tema de la maternidad todavía es abordado de forma conservadora y prejuiciosa; pues muchas jóvenes ya no desean tener hijos y algunas personas con pensamientos anticuados creen que eso no puede ser posible para poder tener una vida completa e incluso el deseo de no querer ser mamá puede incomodarlas.
Tener hijos es una decisión persona, en la que influyen muchas cosas como la economía, el tiempo, situación social o sencillamente por el deseo de no querer procrear.
El psicólogo Satoshi Kanasawa menciona en su libro que con cada 15 puntos de coeficiente intelectual que tiene una mujer, reduce hasta un 25% su deseo de querer ser mamá.
En London School of Economics, en donde Kanasawa evaluó los datos del National Child Development Study de Reino Unido, hallo que aunque se manejen variables como la economía y la educación, los resultados aún señalan que las mujeres mientras más inteligentes son, es menos posible que quieran tener niños. En la actualidad, muchas mujeres buscan obtener más niveles de educación que solamente la licenciatura y seguir su formación profesional en vez de procrear, tratan de encontrar un futuro estable sin la necesidad de atender a alguien más; queriendo el tiempo para cumplir sus metas y anhelos.
Las mujeres ya no conectan la alegría solamente con traer niños al mundo y ser madres; en investigaciones se ha comprobado que la felicidad está menos conectada con la maternidad e incluso en algunas encuestas se ha demostrado como algo negativo, ya que los hijos apenas llenan la satisfacción de una vida plena. Tener hijos es dedicarles atención, educación y darles de comer por muchos años, actividades que muchas personas no desean realizar.