Muchas veces cuando nos interesa una persona es por medio de lo que uno ve, conoce luego a la persona y al final piensa si quiere algo serio o sólo quiere intimar con esa persona por diversión. Es normal cuando las condiciones te lo dan desde un inicio, sabiendo tú con quien te estás involucrando. Pero en un momento puede uno llegar a confundirse por el éxtasis que provoca esa actividad.
¿Cómo se puede confundir la intimidad con el amor?
Iniciemos con un caso: Un hombre conoce a una mujer y deciden tener una relación casual, donde existe una conexión increíble en la parte carnal con la persona. Volviéndose más común la acción de intimar y en algún momento uno de los dos comienza a pensar que la relación ya no es sólo intimidad. Ya que la oxitocina les hace creer que tienen un vínculo profundo y la dopamina es la que provoca que tengan intimidad constantemente. Es así como se crea una ilusión de una relación inexistente.
En un momento uno de los dos comienza a extrañar a su compañero y lo que hacía con esa persona. Esto quiere decir, que la abstinencia aparece y a pesar de no tratarse de amor es posible sentir un gran vacío o cierta necesidad de la otra persona.

¿Cómo saber que sólo es sexo?
Cada uno debe realizar un análisis sobre la forma en la que interactúan, deduciendo si lo que sienten es porque disfrutan el encuentro que tienen o si han desarrollado cierto afecto por su pareja. Toda pareja es distinta y cada uno tiene momentos claves para saber si se trata de intimidad o amor, pero nada sirve especular si no lo hablan frente a frente. Muchas veces hemos escuchado esa frase “se perdió la pasión”, que muchas veces es cuando uno cae en la mentira del enamoramiento. Esto viene a surgir por una confusión en la que ambos quisieran creer, sin darse cuenta de que sólo la parte carnal los mantiene unidos.
Es muy fácil poder caer en la trampa de la intimidad y el placer; algunos la usan para manipular y otros para tener relaciones falsas, aprovechándose de la vulnerabilidad de la otra persona. Existe una armonía y satisfacción que ofrece una relación verdadera en donde hay un balance entre la intimidad como la amistad, es lo que le da futuro a una pareja. La atracción física no dura por siempre y la intimidad no siempre será igual.