Hoy me he dado cuenta del sufrimiento de las mujeres, de cómo estas bellísimas personas nos entregan todo y nosotros no lo valoramos. Hoy quiero escribirles una carta pidiéndole perdón en nombre de los hombres que les han roto el corazón.
Sé que las mujeres creen que todos nosotros somos iguales, pero no es así. Es una oración que han escuchado repetidas veces, pero es verdad. No pueden meter a todos nosotros en un mismo saco. Sé que han sido hostigadas por muchos hombres y es por ello que vengo aquí a pedirles perdón.
Les pido perdón por no comprender el miedo de sentirte observada al salir a la calle, debe ser muy molestoso porque puedo ver su incomodidad. Sé que no te gusta que te estén observando y no es justo que tengas que aguantar esas vulgaridades. Perdón por no entender que estás en tu derecho de usar lo que quieras y no por eso me estás provocando.

Perdón por los celos infantiles, que no aceptamos que otra persona se te acerque. No tienes la culpa de esa actitud, es nuestra inseguridad lo que nos domina y es por eso que nos ponemos demasiado sobreprotector. Creemos que nos pertenecen cuando en verdad nadie permanece a nadie. Todos somos libres de tener amistades con quien queramos y disfrutar de momentos que no sea con nuestra pareja.
Perdón porque a pesar de los años aún no hemos evolucionado, que nos creemos los más fuertes e mejores que ustedes. que pensamos que ustedes no son capaces de poder vivir sin nosotros. Que no pensamos que ustedes pueden tener un mejor empleo por sus habilidades, aún hay personas que piensan que las mujeres deben estar en la casa, algo que deberíamos dejarlo atrás, ustedes son tan iguales, hasta mejores que nosotros.
Perdón por silenciarlas y pensar que ustedes no tienen ninguna opinión con argumento, que nosotros la hemos hecho parecer tontas. Que las obligamos a ser indiferente a la sociedad, centrándolas sólo a lo material y que si piensan menos es mucho mejor. Ustedes son inteligentes que se esfuerzan por conseguir lo que quieren en este mundo de machistas.

Perdón por ver el sexo como un acto pornográfico, por no tener respeto a su cuerpo y sexualizarla en la publicidad. Te pido perdón porque no sabemos cómo comportarnos ante ustedes, porque queremos sólo tocar sus cuerpos, por verlas como objetos sexuales. Ustedes merecen todo el respeto y el amor.
Perdón por querer conquistarlas a la fuerza, porque nos sentimos dueños de esa persona que miramos. Porque nos creemos irresistibles a conquistar a cualquier chica, aunque su respuesta sea negativa.
Quiero pedirles perdón por gritarles, insultarlas y humillarlas porque a algunos nos hacen sentir más hombres. Perdona por creernos más poderosos que ustedes, que pensamos que seremos siempre nosotros los que las rescatemos.

Te pido mil veces perdón, mujer, por todos esos asesinos y violadores que no merecen ser llamados “hombres”, son seres que no tienen ni un poco de cordura en sus mentes, son enfermos y depravados que son personas cobardes. Perdona por todos esos bastardos que no supieron tratar a una mujer, que abusaron de ella y ahora se victimizan ante el sistema judicial.
Sobre todo, les pido perdón por aquellos hombres que justificaron sus estúpidos actos violentos con un: “ella me provoca”. No tiene nombre ni justificación ante ese pensamiento erróneo. Ustedes para nada tienen la culpa, ustedes no piden ser maltratadas, nadie lo hace, son especiales y deben ser cuidadas.
Perdón a todas: a mi madre, hermanas, primas, sobrinas, a mi futura hija, a mis amigas, por no entender lo difícil que es ser una mujer en un mundo de hombres. El mundo está cambiando poco a poco, y sé que en un momento podrán encontrar la tranquilidad y ser respetadas como mujeres que son. Llegará ese momento, sigan luchando, no se detengan. Aún hay hombres que las queremos y que estarán con ustedes hasta que consigan ser tratadas como se merecen.