Quiero escuchar cada cosa que tengas que decir.
Quiero saber lo que tu corazón exige.
Quiero hacer todo lo posible para sacarte una sonrisa y quiero, por encima de cualquier cosa, que seas feliz.

Porque es fácil querer quererte.
Porque mi mayor reto es ponerle mi apellido a tu nombre.
Porque la profesión de ser tu amante me sienta a la perfección.
Porque de tus ojos, emana vida y de tus palabras, salen las mejores melodías cada vez que dices “te amo”.

Puede que suene tonto, pero hasta lo cursi se vuelve poesía cuando viene inspirada por esa persona a la que amas con todas las fuerzas.
Puede que me vea patético al decir que te quiero conmigo toda la vida.
Puede que tú le encuentres cierto encanto a esta loca manera de ser que adopto contigo.
Puede… Que después de tanto tiempo, hayamos conseguido a nuestro loco, cursi, patético y encantador enamorado, y eso bastará para ser felices.
Porque el amor no juzga cuando alguien lo hace saltar de la emoción.
Porque el amor a veces se vuelve ciego sin perder la razón.
Porque el amor que exiges, a veces se te es dado en bandeja de plata.
Porque el amor que hoy tienes, quizás nunca te abandone.

Por eso, quiero aprovechar para hacerte de todo,
El desayuno, el amor, las peleas con reconciliación, las visitas a tus padres, los planes de bodas, los hijos, el café, los desvelos, la poesía y dedicatorias…
Quiero hacerte de todo, menos daño.