Cuando una persona te ama de verdad, la importancia que te da se nota a kilómetros de distancia. Pues cuando le importas se nota, pero irónicamente, cuando no, se nota aún más.
El olvido rápido es signo de poco arraigo hacia ti, pero no siempre se da en las relaciones que han durado poco. Estas suelen pasar también en las relaciones que han entrado en un ciclo de toxicidad y de repente hay un quiebre de dicha relación en la que ambas personas reconocen el mal que se hacen estando juntos.
Estas personas se olvidan con rapidez por la conveniencia común. Más allá de eso, la importancia que te da una persona es proporcional a lo difícil que le resulta olvidarte. Sin embargo, debemos siempre superponer la importancia que nos damos a nosotros mismos antes que a las demás personas.
El olvido es un proceso doloroso cuando nos importa alguien, pero aún más doloroso es el proceso de aferrarse a un recuerdo que no tiene futuro. No nos aferramos al pasado por el hecho de que en algún momento esa persona nos importó, miremos siempre al frente porque nuestro futuro siempre será más importante que cualquier historia muerta.