
Es hora de que empieces a tomar las responsabilidades de las cosas que pasan en tu vida, de la falta que sentiste estando junto a esa persona y es algo que por lo cual no lo puedes culpar, tú misma decidiste quedarte ahí. El motivo es sencillo, la vida tenía una lección para ti, ¿aprendiste? Ahora, promete nunca volver al mismo lugar donde te hicieron daño.
Ve eso como una enseñanza, llora por horas si es lo que necesitas, saca todo ese temor disfrazado de dolor que se oculta en lo más profundo de tu corazón. El terror de ser rechazada, humillada, a que no consigas a otra persona en tu camino. Si estás molesta y repleta de enojo, grita, tan duro que no te quede ni una gota de rencor.
Pero algo si, promete nunca regresar al lugar donde te hicieron daño. Ya que regresar al pasado solo te ocasionara daño, el pasado se queda ahí, nunca cambia y ese ser que apagó tu luz una vez, lo hará otra vez.
No dejes que ninguna persona te haga daño. Solo enfócate en ti y en abrazar tus metas con fuerza, que nadie tenga la osadía de tocarlas. Te mereces lo mejor, te mereces más que un amor a medias, más que un hombre que no piensa ni cree en ti, más que la mujer que él piensa, te mereces ser esa persona con la que soñaste desde niña.