En la vida de un ser humano tenemos una gran diversidad de personas al rededor, algunas que más cercanas que otra, pero todas con energías particulares hacia nosotros mismo. Si bien es correcto que muchas personas no quieren lo mejor para nosotros, bien sea por distintas razones, pueden resultar contraproducentes si de influencias se tratan. Estas son algunas cosas de las cuales no les debemos mencionar a las personas que nos rodean, las cosas que deseamos.
“Las principales causas por las cuales no debemos comentar todo lo que deseamos a quienes nos rodean”

- Podemos desarrollar envidia en las otras personas: La envidia puede ser un poco inofensiva, pero también puede generar en otros la necesidad de dañar nuestros planes de cualquier forma que les resulte posible, inclusive por medio de pensamientos negativos, que pueden llegar a afectarnos.
- Por preocupar a quienes nos aprecian: La preocupación no es deseada, de ella obtenemos cosas negativas cuando andamos preocupados y cuando los otros lo hacen por nosotros, pueden influirnos de mirar escenarios negros donde previamente solo veíamos colores brillantes.
- Por sentirnos presionados por no lograr hacer lo que llegamos a comentar: Si bien realizar del conocimiento de proyectos, metas, planes a otros puede resultar un reto y un estímulo, también puede ser un factor estresante y hasta paralizante. No debemos estar complaciendo, ni sorprender, si deseamos sentirnos completamente comprometidos con una persona y trabajar por no desilusionarlo, es con nosotros mismos.
- Podemos recibir comentarios que nos bajen los ánimos y nos roben la ilusión: En distintas veces quienes nos rodean son expertos en hacernos dudar, en fomentar la falta de confianza y seguridad en nuestras capacidades, haciéndonos múltiples veces desistir de lo que realmente deseamos lograr por sentirnos sin condiciones para alcanzarlo.
- Evitamos el riesgo de decepcionarnos: En algunos momentos nos encontramos esperando una reacción de una persona cuando le mencionamos algo que para uno mismo le resulta importante y resulta que adquirimos algo completamente distinto y cuando la expectativa se cae podemos sentirnos decepcionados de esa persona.

En muchas ocasiones de las personas que menos esperamos son de quienes obtenemos los mensajes y las acciones que peores efectos generan en nosotros mismo. Recordemos que los pensamientos agarran a la vida, las energías viajan, las oraciones son muy poderosas, así que cuidemos bien lo que vayamos a decir y a quienes se lo digamos. Si sabemos oír bien a nuestro corazón, no será necesaria la opinión ni aprobación de nadie más.