¿Hay la posibilidad de que el “modelo” tradicional de la familia se esté extinguiendo? ¿Acaso las relaciones se han vuelto cada vez más inestables y poco duraderas?

Ads

Evidentemente, la sociedad ha estado en un constante cambio durante la última década, ya sea por el estilo de vida o los enormes avances tecnológico que parecen distanciarnos cada vez más, al mismo tiempo que, irónicamente, nos conectan al resto del mundo.

A raíz de ello, una de las cosas que más parece verse afectada, son las relaciones interpersonales.

Ads

En el 2003, Denise Previti y Paul Amato, hicieron un estudio en el cual reflejaron la infidelidad como la primera causa de divorcio y la segunda causa es la falta de compatibilidad en las conductas de ambas personas.

A pesar de que ambas cosas no parezcan tener relación con el tiempo, la verdad es que están sujetas radicalmente a los cambios sociales que, con dicho tiempo, se han ido modificando.

El nuevo entorno social:

Anteriormente, el papel de la mujer era el de ser alguien dependiente del marido, incluso, algunos países tercermundistas, aún poseen este tipo de mentalidad.

El nuevo avance del papel femenino, ha hecho a la mujer alguien mucho más independiente, esto abre un abanico de posibilidades para ella y permite que no se quede alguna relación solo por el temor de perder una estabilidad económica brindad por la persona que tiene como pareja.

Ads

También, ¿El qué dirán? Era una de las causas por las que la mujer se sentía cohibida de dejar el matrimonio. Por el destape de este tema, las mujeres y hombres, han aprendido que su propia felicidad es más importante que lo que puedan llegar a pensar las demás personas.

Tecnología.

La tecnología también ha sido un gran influyente en la toma de decisiones. Un teléfono, es un portal que nos ayuda a conectarnos a miles de personas que, al mismo tiempo, pueden ofrecernos miles de oportunidades mejor que un matrimonio infeliz.

Los millennials, tienen muchos defectos, pero no pondríamos a su hedonismo como uno de esos. Más bien, es una virtud el hecho de buscar más hambrientamente, el placer y bienestar propio.

Esto ha jugado un papel importante dentro de la toma de decisiones, pues aumenta la probabilidad de que alguien se desapegue más fácil de una persona que no le aporta nada bueno para su propio bienestar.