Todos comenzamos ilusionados por tener a nuestro primer amor. Gozamos de los momentos más placenteros junto a ellos. Cometemos nuestros primeros errores, para que una próxima relación no se repita lo mismo. Cada vez que avanzamos en nuestra vida vamos evolucionando, mejorando nuestras relaciones con el tiempo.
Hay ocasiones que no aprendemos y seguimos cometiendo los mismos errores, hasta que nos damos cuenta de lo mal que estamos haciendo. Así que remendamos las cosas con nuestra nueva relación. Estaba vez damos todo por amor, nos arriesgamos porque creemos que esta es la persona correcta. Pero a veces no es lo que esperábamos y salimos muy lastimados, con el corazón hecho pedazo. Pensando que nunca más vamos a volver a amar.
Hasta que aparece esa persona especial que nos sacó de ese agujero de tristeza. Nos sentimos bien otra vez, queremos volver a intentarlo y arriesgarlo todo por nuestra pareja. Porque aún no sentimos ilusionados, a pesar del tiempo que ha pasado desde nuestra primera relación, siempre pensamos que esta vez será la correcta. Pero para mala suerte nos volvimos a equivocar y no era quien pensábamos que era, las cosas comenzaron a cambiar y ya la compatibilidad no estaba presente en la relación.
Nos volvimos a desilusionar y tomamos la decisión de nunca más volvernos a enamorar o al menos no hasta estar 100% seguros. Cerramos nuestro corazón a posibles candidatos. No le damos a nadie oportunidad porque no confiamos ya en nadie, tenemos mucho miedo de poder dar nuestro corazón. La pensamos tanto que cuando queremos aceptar esa persona ya se ha ido.

Está bien que tengas un poco de cuidado con elegir a tu pareja. Pero no por eso vas a restringirte a poder gozar de ese sentimiento del amor. Podemos pasarla bien con alguien y disfrutar de ese momento sin preocuparnos lo que pueda pasar mañana. Si quieres que no te dañen, vive el amor sin ningún futuro. Sólo piensa en que estás pasándolo bien con esa persona y que de repente en el momento que menos lo esperas se convertirá en tu persona para toda la vida.
El problema de nosotros es que siempre estamos pensando si es la persona correcta, si es con quien estaremos hasta el final de nuestros tiempos. Tanto pensamos en eso que no disfrutamos de nuestra relación. Un error que lo cometemos muchas veces y nos hace apartarnos del amor. El amor es un sentimiento que se vive en el presente sin ninguna proyección.
Ten siempre presente que “Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado”. En todo ese camino puede ser que un momento puedas encontrar a esa persona especial, la que tanto has estado buscando para tu vida.