Es muy frecuente estar frente a relaciones que dejan en total evidencia que lo que el hombre intenta buscar en su pareja, se parece más a lo que esperaría de una madre, que lo que se relaciona de forma tradicional de una mujer como compañera.
La mujer por su parte en algunos momentos se siente completamente complacida por poder satisfacer las necesidades maternales de su pareja, sintiéndose su principal proveedora de afecto y suplidora de requerimientos vitales. Desarrollan vínculos de dependencia y se convierten indispensables para sus parejas.
En otros casos, está otro perfil de mujer que solo desea ser mamá de sus hijos, en caso de tenerlos y que pretende una relación más balanceada en cuanto a responsabilidades y papeles se refiere. Comúnmente esta clase de mujer será la que exija tiempo para sí misma, la que sea independiente económicamente, la que ocupe su tiempo en actividades que le llenen.
Esto no quiere decir que esta clase de mujer no atienda, no consiente o no se preocupa por su pareja. Solo que puede distinguir su papel de mujer y su papel de mamá.
No se podría generalizar en cuanto a las consecuencias que genera que el hombre vaya tras una madre sustituta, porque hay muchas justificaciones:
- No tuvo la presencia de una madre cuidadora o que le brindara atención de calidad, o al menos ese es su pensamiento.
- Viene de una casa de consentimiento y quizás con predominio de actitudes machistas, donde obtenía todo lo que necesitaba por parte de las figuras femeninas de su hogar y esto resultaba natural.
- No sabe ocuparse de sí mismo.
- Prefiere que otra persona lo cuida, e inclusive cuando el resto de las responsabilidades sean compartidas.
- Se sienten niños eternamente y solo buscan reemplazos del afecto cuidador y maternal.
Cada persona es la consecuencia de sus pensamientos y creencias, de su crianza, de su educación, de los valores y principios que le inculcaron y adquirió durante el tiempo. Para todas las personas que transmiten una vibración, hay un alma colaborativa que está totalmente disponible para materializar su deseo y no intentamos señalar o criticar posición alguna.
Lo que verdaderamente vale la pena recordar es que la mujer no debe volverse en la madre de su pareja, con menor frecuencia se da el caso contrario, que tampoco resulta sano para una relación. Los nexos deben fundamentarse en cosas distinta a lo que nutre una relación madre-hijo y el hombre que esté en la búsqueda de quien reemplazara a su madre, debería evaluar lo que se pierde al no estar buscando a una mujer que lo acompañe y lo apoye cada día a ser un gran hombre y quizás, no un mejor hijo (al menos no de ella).