“Un jueves, mi madre, Stase, llamó. Para mi horror, aprendí que lo que pensábamos que era dolor en los músculos de la espalda de papá por trabajar demasiado duro era en realidad el crecimiento de un tumor pulmonar”.
En Australia, una joven llamada Natalie Hoskinson adelantó su boda para que su padre pueda presenciar dicha unión. Ella siempre amó mucho a su padre, una persona que le enseñó y ayudo mucho, un padre ejemplar para ella.
Su padre ya estuvo luchando constantemente contra el cáncer de intestino, garganta, pulmón y colon, durante 13 años. Pero de la nada sintió un dolor muy fuerte, el cuál tuvo que ser llevado a emergencia.

Todos pensaron que saldría de eso, cómo yo lo había hecho anteriormente, ya que era un hombre fuerte y alegre. Hasta que su hija sintió un presentimiento como si su padre se fuera a alejar de ella, ahí es cuando decide realizar la boda en el hospital.
A pesar de que la boda se celebró en el hospital, el día fue espléndido. Su madre la acompañó por el pasillo del hospital sobre una alfombra roja ladeada por enfermeras, que llegaba hasta la habitación donde estaba su padre. “’Mira, papá, tu pequeña es una novia’, le susurré, dándole un abrazo”
Su padre, dejó escapar un pequeño suspiro de felicidad ante los novios y se despidió de este mundo. Ahora, por triste que parezca, el aniversario de bodas de Natalie y Tim será la conmemoración de la muerte del padre de la novia, pero también recordará con dulzura, que su papá resistió todo lo que pudo para estar con ella ese día.