Skip to content

Utopico

Menu
Menu

Ojalá fueramos tan tolerantes con nosotros mismos, como lo somos con los demás.

Posted on June 17, 2019 by admin

Ese tiempo que invertimos en complacer a las demás personas, en donde dejamos de hacer nuestras cosas por hacer favores ajenos, en preferir consolar a otros antes que, a nosotros mismos, en priorizar los problemas ajenos antes que los propios. Todo ese tiempo invertido en otros, jamás nos será devuelto.

Pero, las cosas serían distintas si todo ese tiempo lo utilizaríamos sabiamente en complacernos a nosotros mismos, en hacer lo que en verdad queramos hacer, en consolarnos y dedicarnos el tiempo necesario para pensar, para aprender, para perdonarnos, en darle importancia primero a nuestros problemas.

Si supiéramos utilizar todo ese tiempo en amarnos, en convertirnos en prioridad y ser especiales con nosotros mismos. Nos estaríamos regalando lo más importante en la vida: El tiempo, algo invaluable en la vida.

Ojalá nos dedicáramos por un momento a pensar en todo aquello que nos llena realmente de felicidad, en cumplir nuestras metas y sueños, y comprensiblemente antes de todo eso, en darnos las oportunidades que realmente merecemos.

Más que solo oportunidades, en realidad, es un regalo que nos merecemos. No veamos todo como un nuevo inicio, como si estuviésemos fallando en algo y merecemos volver a repetir lo mismo, aunque con otro tipo de actitud.

En realidad, esas oportunidades son nuestras; son el impulso y el avance cuando en realidad queremos que esto suceda, es ese pequeño empujón cuando sentimos que las cosas no valen la pena, aunque erróneamente le demos este empujón a alguien más.

Y es que, muchas veces nos pasamos la vida dándole segundas, terceras, y todas las oportunidades que sean necesarias a seres que realmente no lo merecen; y a veces, incluso y quizás sin darnos cuenta de ello.

Le damos toda la exclusividad a una persona en concreto, esa por la cual nos desvivimos y somos capaces de darlo todo, solo para hacer feliz a esa persona, sin importar si quiera si eso compromete o pone en peligro la felicidad propia.

Y nos encontramos justo allí, abriéndole la puerta a nuestra vida cada vez que llegan, hasta pasan sin pedir permiso, y no hacemos nada al respecto, simplemente lo permitimos, sin preguntarnos a nosotros mismos si esto vale la pena en realidad.

TAMBIEN TE PUEDE GUSTAR

Leave a Reply Cancel reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recientes

  • Así fue el lamentable día en que Chespirito le fue infiel a su esposa con Florinda Meza
  • Christian Nodal reacciona al nuevo tema de Cazzu: ¿Qué dijo en Instagram? 
  • ¿Por qué Victoria Ruffo no pasó la Navidad con Eugenio Derbez? Esto dijo la Reina de las telenovelas
  • 10 razones por las que no debes tener miedo a los errores
  • ¿Cómo reconocer a un vampiro emocional?
© 2026 Utopico | Powered by Minimalist Blog WordPress Theme