Nunca sabes cuán próximo está el momento justo para que ella se decida por otro destino.
Nunca se sabe cuántas personas están dispuestas a cruzarse en su camino y quitarte todas las posibilidades que hasta ahora has logrado crear.
Nunca se sabe si ella se cansa de esperar…
Por ello, nunca es demasiado temprano para decir “te amo”.
Por ello, díselo ahora, porque quizá mañana, otro se lo diga y ella se lo crea incluso si es una mentira.

No dejes espacio para que otros logren penetrar en sus emociones. Preocúpate, porque si no lo haces, ella dará por entendido que no le interesas, que no eres su prioridad y que tu vida está enfocada a otros intereses.
Haz que tus acciones tengan un sabor a ella, que se note que lo que hoy haces, lo haces esperando que mañana tena un efecto en el corazón de esa persona que amas.
No hace falta grandes cosas ni gestos gigantescos para convencerle de que le amas.
Solo con ir hasta su puerta y decir, “Te necesito en mi vida”, basta.
Solo con escribir una carta y decir, “Sé que puedo vivir sin ti, pero no quiero”, basta.
Solo con tomar su mano, verle a los ojos y decir, “te amo”, es suficiente.