Cuando uno se encuentra muy enamorado no puede mucho ver la realidad de su condición. Porque esa ilusión del enamoramiento hace que se enceguece de la verdadera situación. Observando sólo lo feliz que es, sin importar la felicidad de la otra persona.
Cuando va pasando el tiempo, la ilusión comienza a estabilizarse un poco y tus sentimientos comienzan a ordenarse dándole pase a la realidad y fijándote en algunas cosas que no lo habías hecho en el inicio. Vez que tu pareja no es tan feliz como pensabas que lo era. Su relación no es muy estable, no hay diálogo entre ustedes. Cada vez que están juntos siempre están mirando una película o en el celular. Por mucho tiempo han pensado que están bien, sólo porque se sentían cómodos juntos.
Comienzas a ser más consciente de las preferencias de tu pareja. Por ejemplo cuando iban al cine tu pensabas que se sentía bien ahí, pero sólo lo hacía por satisfacerte. Y son muchas cosas las que se sacrificaba por ti y ahora esa persona se encuentra cansada de esa relación. Diciéndote que no siente lo mismo que tú y que quiere separar de ti. Que no aguanta estar un momento más en esa relación y que estarían mejor si no estuvieran juntos.

Te duele, pero si vas pensando bien las cosas, tiene razón. Te emocionaste tanto que no te preocupaste porque la otra persona goce de esa relación. Pensabas que tú al estar feliz tu pareja también lo iba a estar. Por ello, has tomado la decisión de dejarlo ir, aunque te duela. No quieres seguir lastimando a esa persona y estás de acuerdo con la separación. No le tienes rencor, porque ha aguantado tanto tiempo en un amor que no era para nada feliz. Le agradeces por el sacrificio que hizo por tú felicidad.
Está bien que te encuentres emocionado/a por la relación que tienes. Pero es bueno darle una pisca de realidad para poder tener una mejor visión de su relación. Recuerda que una relación se basa en la unión de dos personas que se quieren y se hacen felices mutuamente. Donde ambos son responsables de la felicidad de la otra persona, del compartir y de la equidad en el amor.