La teoría de agotamiento del ego menciona que hay un estado de desgaste de energía psíquica tan importante, la cual puede deteriorar la capacidad de autorregularnos, al menos temporalmente.
Por medio de numerosas investigaciones, el modelo del agotamiento ha dejado analizar los componentes involucrados en nuestra capacidad de elegir decisiones y ejecutar tareas que implican esfuerzo mental.
La autorregulación ha sido uno de los temas más estudiados por muchos psicólogos, considerada como la capacidad del YO para alterar su propia conducta. Esta capacidad es útil en sentidos adaptativos, ya que permite acoplar nuestras acciones a las demandas del ambiente.
Podemos decir que la autorregulación implica un conjunto de decisiones que escogemos para retener un impulso o una conducta.
Desde las primeras teorías psicoanalíticas, el YO ha sido descrito como un elemento de la psique que frecuentemente debe lidiar con la realidad externa, mediando entre conflictos o deseos internos y presiones del exterior. Para poder alcanzarlo, el ego debe hacer uso de un nivel de energía psíquica muy importante.
La teoría del agotamiento dice precisamente que, dependiendo de la energía de la que disponemos, podremos comenzar conductas voluntarias, o no (desistiremos velozmente de las tareas por falta de componentes energéticos). Dicho de otra manera, la autorregulación se puede modificar si se ha habido un agotamiento previo de la energía psíquica.
“Baumeister y otros estudios representativos”

El psicólogo Roy Baumeister propone que un aspecto importante del YO tiene recursos limitados, que se aplican para todos los actos que impliquen la voluntad propia. Es decir que, al estar limitados, los recursos no son suficientes para todos los actos, al menos no si se manifiestan de forma consecutiva.
Así como fenómeno psicológico, el agotamiento del ego hace que el YO sea de manera temporal menos capaz y que se halle menos dispuesto a trabajar óptimamente, deteriorando las tareas posteriores.
De hecho, algunos investigaciones han observado que los esfuerzos que hacemos para adaptarnos a ocasiones estresantes implican un coste psíquico tan elevada, que perjudica o deteriora la actividad anteriormente (aún si se trata de actividades que no relacionadas con la situación de estrés).
Así mismo, otros estudio en teoría del agotamiento del ego sugieren que los esfuerzos mentales importantes, como la disonancia cognitiva y la represión sentimental, desarrollan agotamiento del ego y repercuten en toma de decisiones posteriores.
“¿Cómo recuperar la energía de ego?”
La teoría del agotamiento del ego también ha dejado analizar la importancia de aspectos básicos para compensar la fatiga, como el descanso. El mismo Braumeister, junto con sus compañeros, han mencionado que hay medidas compensatorias y restauradoras de la fuerza psíquica: el sueño y las experiencias sentimentales positivas, principalmente.
En el mismo sentido, otros expertos en el tema han estudiado la compensación del agotamiento del ego por medio de experiencias fisiológicas, placenteras y gratificantes. Por ejemplo, probando alimentos o bebidas con alto contenido de glucosa.