El amor es un sentimiento que todos quisiéramos experimentar, ya que de una u otra forma nos convierte en una mejor persona, hace que nuestras energías se direccionen mucho más positiva y la emoción que sentimos dentro de uno es fantástico. Pero ¿qué pasa cuando todo esto es sólo una ilusión y no son más que mentiras? Todo se desmorona, todo a nuestro alrededor comienza a cambiar pero para mal. Es por ello, que debemos ser conscientes siempre de esta frase: si amas no traiciones, y si no sientes nada, mejor no ilusiones.
Las traiciones que nos llegan de los seres que más amamos:
Una traición puede dejarnos huellas muy profundas que puede debilitarnos.
- La traición puede desvanecer la imagen positiva y significativa que alguien tenía de nosotros.
- Rompen vínculos de la noche a la mañana, y casi siempre, de una manera traumática. La razón es que muchas veces ni siquiera llegamos a intuir que nos engañado.
- Una decepción puede destruir nuestro autoestima y hasta sintiéndonos responsables por esa traición.
- Algo que nunca debemos hacer: No personifiques nunca las traiciones, no eres responsable de la mentira de esa persona.

Razones que hay detrás de la traición:
Detrás de una traición se esconde un tipo muy determinado de personalidad:
- Para realizar una traición se necesita realizar una estrategia: saber cautivas, ofrecer confianza y credibilidad para no alzar ninguna sospecha.
- Una persona traicionera es incapaz de empatizar con las personas de su alrededor. La prioridad siempre son sus necesidades, su propio deseo, no tiene en cuenta las consecuencias que provoca por tener lo que quiere.
- Existen a veces, que la traición se puede llevar a cabo por temor a revelar una verdad. Ejemplo: dejo de amar a su pareja, pero no se atreve a decírselo y deja que el tiempo pase. Este acto también es una traición, ya que se alimenta de las emociones e ilusiones falsas.
- Esta persona puede ser inmadura emocional, egoísta o irresponsable de quien sólo es capaz de crear vínculos frágiles cargados de sufrimiento.

Cuidado con las falsas ilusiones:
Todos, en un momento de nuestra vida, hemos dado falsas ilusiones a otras personas y determinado aspectos que soñábamos alcanzar. Ahora, al hablar de ilusiones, debemos profundizar en ello, sabiendo distinguir dos importantes enfoques:
Las ilusiones que nosotros mismos nos creamos:
No es negativo hacernos ilusiones, al contrario, esto nos motiva para realizar nuestros objetivos, cultivar emociones positivas que pueden ayudarnos a despegar hacia nuevas acciones y expectativas que se ajusten a la realidad.
- Ahora, si esas expectativas no son reales, las ilusiones que nosotros mismos creamos puede direccionarnos a una mala experiencia, teniendo una dura caída.
- También existe la ilusión que uno tiene con una persona que se encuentra fuera de su alcance, o concentran todos sus sueños en personas que ya les ha dado una señal negativa.
Una falsa ilusión, que no son creíbles ni lógicas, ocasionan dolor emocional, impidiéndonos avanzar. A poder mejorar, para abrir otras puertas a otras oportunidades mejores.