¿No quisieras saber si alguien se desvive por ti? ¿Si eres la razón de desvelos de un corazón que grita tu nombre y despierta a todos los vecinos? ¿No quieres saber si estás en boca de un obsesionado o si alguien ha derramado lágrimas en la barra de un bar a causa de tu ausencia?
Supongo que todos tenemos a un enamorado al que le hemos roto el corazón. Y no es algo para sentirse orgulloso, ni mucho menos culpable, pues cada quien es dueño de lo que siente y deja de sentir, y si alguien sufre un desamor, está en sus propias manos salir de ese hueco donde ha decidido desahogar penas en tu nombre.
Pero para aclarar, por si te lo preguntas, sí, siempre habrá alguien que aclame tu presencia en silencio así como siempre conseguiremos a alguien que prefiera nuestra ausencia a nuestra compañía.
Por eso, a veces la vida no es justa, pues quien nos gusta no le gustamos y porque a quien le gustamos no nos gusta. Pero de eso se trata dicha vida, de ir intentando, de ir tentando hasta que nuestro corazón encaje con el de otro que late en la misma sintonía, para que de ese modo no llore por ti, y tu no llores por él