Dicen por ahí que cuando algo se muere, solamente hace falta enterrarlo para que descanse en paz.
Así debes hacer con esa relación malsana que tanto mal te hizo en tu vida y no te permitió crecer.
Porque lo malo hay que sacarlo del cuerpo desde la raíz, desde lo más profundo. Porque lo que no sirve hay que botarlo rápido para que no se pudra.

Si esa ex pareja no supo comprenderte y no hizo más que provocarte sufrimiento y desgracia, no tienes nada que hacer de vuelta al pasado.
Si no te buscan, si no te ruegan para que regreses, entonces nada tienes que hacer en un sitio donde no eres bienvenido/a.
Mejor conserva tu amor propio y dedícate a ti, construye en la soledad una nueva relación con tu ser para que te conviertas en una mejor versión de ti.
Y así verás que, en poco tiempo, alguien realmente valioso e interesante se acercará a tu vida y te alimentará de amor y ternura para siempre.

Deja los malos recuerdos atrás y mira hacia adelante, hacia el futuro, hacia lo nuevo. Piensa en todas las posibilidades que tienes de aquí en adelante con otras personas distintas a tu ex.
Porque lo maltrecho siempre estará dañado y el tiempo es demasiado valioso como para malgastarlo en personas que realmente no lo merecen.
No te aferres a algo que en algún momento fue y ya no es, no te aferres a una relación que ya murió y sé feliz.