Las películas y la cultura general nos dicen que todo final de relación debe ser brusco y trágico, plagado de discusiones y llanto por doquier. No obstante, es posible terminar en paz y con tranquilidad, a pesar de que haya existido un enfrentamiento entre ambos. ¿Quieres saber cómo tener un “final feliz” con tu pareja? Aquí te lo explicamos mejor.

Primeramente, hay que aclarar que no necesariamente terminar bien significa que, luego de la ruptura, seguirán tratándose como si nada hubiera pasado. Claro que no. Lo fundamental es que ambos puedan decirse adiós sin mayor conflictividad y con la mirada puesta en el futuro de cada uno.
Entonces, dejando claro lo anterior, tener un “final feliz” significa que ambos deben aceptar que la relación entre ambos es sencillamente inconveniente y que cada uno tiene poder sobre sus decisiones y sus sentimientos. Esto significa que ambos deben desarrollar la suficiente inteligencia emocional como para hacerse responsables de su propia vida y no culpar al otro de sus propias desgracias.

Cuando entendemos que somos los amos y señores de nuestro destino es cuando podemos reconocer con mayor claridad que todo lo que vivimos, sea bueno o malo, nos deja un aprendizaje. Esta visión nos permite olvidar con mayor facilidad y no apegarnos a rencores que no hacen más que provocarnos sufrimiento y atarnos a esa antigua relación.
Así que ya sabes: antes de decirle adiós a esa persona especial, empieza por aceptar lo que te sucede y acéptalo, agradécele al Ser Supremo por todo lo que vivieron juntos y dile adiós sin apegos, pensando en el futuro. Si lo haces de este modo, el “final feliz” estará garantizado.