Por más sola que te sientas, por más desamparada que estés en el amor, no veas hacia atrás para mendigar las sobras de un viejo amor.
No intentes recoger lo que no sirve, lo que no funcionó, no intentes recomponer lo que está roto de raíz.

No pienses en el pasado con nostalgia, no lo lleves al presente, porque lo viejo e imperfecto se pudre, porque ver lo malo del pasado atrofia el presente.
Así te cueste mucho sobrellevar la soledad de la soltería, no te conformes con los restos que le quedan a un hombre mezquino y huraño.
No esperes lo que no pueden darte, así que mejor concéntrate en lo que puedes obtener a partir de ahora.
Las mujeres tenemos un sexto sentido que nos permite saber lo que nos conviene y los que no. Hazle caso y aléjate de ese hombre que no supo quererte.

Dedícate a ti misma, cultívate, aprende un nuevo idioma, sal con otros chicos, relájate, vive tu vida sin dañar a los demás, y podrás ser recompensada en poco tiempo.
Y deja los restos de esa relación inexistente bien atrás, como un pasado distante que ya no puedes recordar, como una pesadilla que se quedó en los anales en la memoria.
Vive el presente, enamórate de ti primero y no olvides que no mereces mendigar las sobras de un viejo amor que salió mal…