Desde pequeñas nos dicen quien debemos ser, como debemos comportarnos y nos dan la libertad de demostrarnos como verdaderamente queremos sentirnos. Durante mucho tiempo nos mostramos como los demás nos quiere ver, pero hay un momento en nuestras vidas que nos damos cuenta de ello y comenzamos a mirarnos en el espejo y no nos gusta lo que vemos, así que tomamos la decisión de ser lo que siempre hemos querido ser.
Pasó mucho tiempo para poder darme cuenta en quien me había convertido a costa de los demás. Comencé a sentir que no fui la joven mujer que desearía haber sido, me ilusioné con quien no debí hacerlo, y pese a esos errores que he vuelto a cometer una y otra vez. Comencé a comprender que quien te hace llorar no es digno de tu amor.
También sentí que no fui la feliz esposa que desearía haber sido, pues viví en un encierro de tan oscura soledad que no se disipa ni con la presencia de ese hombre que me dijo que me amaba.

No fui esa mujer y madre que soñé llegar a ser, él me amó a su manera, con engaños, con la presencia de otras mujeres, con ese olor horrible de licor, de daño y altercados que debilitaban cada vez más mi autoestima y mi presencia como persona.
Así que tomé la decisión de mejorar, de dirigirme a un mejor camino. Que aunque ya pasó mi etapa de juventud, de haberme casado y ahora me encuentro con hijos. Aún me encuentro a tiempo de poder dar un cambio hacia mi mejora, que aún tengo una oportunidad de poder ser esa mujer que no fui. Nunca más voy a agachar mi cabeza ni daré amor a quien no lo merezca, pues todo lo vivido me dio valor y ahora me doy cuento lo mucho que valgo. Sólo me amará quien me sepa apreciar, valorar y respetar; esa persona podrá estrenar mi nueva alma recién liberada de sus cadenas y de la condena que termina el día de hoy.
Siempre estarás a tiempo para poder demostrarte que vales la pena, que mereces ser una persona feliz. No importa la edad que tengas, siempre estarás a tiempo para salir adelante y disfrutar de los placeres de la vida. Deja de satisfacer a los demás, ahora te toca a ti poder dar un giro de 180 grados y poder vivir como realmente quieres. Todo depende del esfuerzo que tengas para poder lograrlo. Eres especial, te mereces vivir bien y disfrutar de todo ello.