Frases celebres como “una de las cosas más difíciles en la vida es dejar a quien amas” o “Lo peor de morir de amor es que no mueres”, y es así, el amor es el fluir del sentimiento desbocado hacia alguna persona.
Pero si ya esa persona no te quiere, o te rechaza o simplemente se ha ido, es momento de darle un freno a ese sentimiento que tarde o temprano te hará más daño.
El mundo, nuestro mundo se rige en su mayoría por los sentimientos, cuando somos conscientes de ellos, y el amor es uno de los más fuertes.
Dice en la biblia, específicamente en la primera carta a los corintios que, entre la fe, la esperanza y el amor, este último prevalece de entre todos, y es capaz de resistir los embates del tiempo y sufrir y aún sobrevivir.
Por eso resulta una tarea titánica desprenderse del amor cuando sabemos que una relación ha llegado a su fin. Muchos dicen que es imposible, pero para otros lo han podido lograr.
Cuando se confunde el amor con la obsesión
Hay que tener cuidado cuando se quiere actuar como una persona enamorada y en realidad se actúa como un obsesivo, esto tiende a confundirse en nuestro corazón y en nuestra mente.
Una persona enamorada aún por más difícil que sea puede controlar su sentimiento, pero el obsesivo puede convertirlo en una patología si no lo trata a tiempo.

Cosas de amor
Cuando se está enamorado y se tiene que dejar ir el sentimiento, es mejor utilizar la mente en cosas que te mantengan ocupado, en leer cosas que no te lleven a los recuerdos o al propio amor.
Una mente distraída y con un tiempo suficiente hará que el recuerdo de esa persona se extinga y el amor también pase a un segundo plano.
Las personas que son capaces de controlar los sentimientos y entender que lo único eterno es Dios y su palabra, pueden delegar el amor que sienten en una persona, ya que todos somos finitos, y todo se extinguen.
Ser maduros
Conocerse es lo mejor y controlar los sentimientos es algo fundamental, pero establecer tu confianza y amor a Dios es algo indescriptible, el perfecto amor de Dios hecha fuera todo temor posible y es en su palabra donde creceremos.
La madurez llega cuando podemos entender que no dependemos de nadie y somos capaces de entregarle nuestros sentimientos a Jesús, para que el nos moldee y nos haga instrumento de su obra. El si nos llenó de amor.
Seamos maduros para entender esto y el significado de que la sociedad se destruye por el egoísmo y muchas veces por sentimientos infundados de la palabra de Dios. Tienes que creer en ti pero para hacerlo cree en Dios.
Distráete y sé feliz, no dejes que el amor que no tiene cimientos y las obsesiones por alguien te quiten tu paz. Dios te ama.