Para esos hombres que quieren aparentar ser fuertes y desentendidos por las diferentes situaciones amorosas que les suceden, sobre todo si es una mujer quien es la valiente de ponerle fin a la relación, como sucede en la mayoría de los casos.

Es entonces cuando delante de la gente se llenan la boca diciendo “mujeres es lo que sobra”, y si, definitivamente tienen razón, mujeres sobran, pero el solo quiere a una, y fue precisamente esa mujer valiente la que supo que su vida podía ser mucho mejor sin él, y eso es lo que más le duele.
Porque en el fondo, o quizás no tan en el fondo, él sabe que no la valoró, que él no la merece, porque ella vale mucho, y él no está a su altura. Por eso tiene que buscar otros rumbos, otros caminos, otros destinos, pero sin ella, y ese será su gran tormento que quizás se desvanezca con el tiempo, pero nunca desaparecerá por completo, porque ella siempre será su recuerdo.
Porque fue esa mujer, la que él no valoró, la que le desorbito el corazón, le desequilibró la vida de la manera más hermosa, la que le aceleró todos sus sentidos, y puso su mundo de cabeza. Y lo peor de todo, fue que, aunque por muchas oportunidades que ella le dio, el no supo aprovechar ninguna, y eso es lo más triste de todo.

Porque ella es de esas mujeres que sabía exactamente lo que quería, y fue eso exactamente lo que el nunca logro ver ni comprender, porque a pesar de que ella lucho y dio todo de su parte, él no la valoro lo suficiente para que ella se quedara junto a él.
Fue entonces, cuando ella decidió marcharse definitivamente, dejándolo ir con todo eso que la lastimo una vez, entonces ahora él se da cuenta, que ella fue su única oportunidad de ser feliz.
Pero sencillamente, el no pudo con ella, no logró valorar lo que la vida le dio cuando ella apareció, prefirió lo fácil y común, que esforzarse un poco por amor, y por una mujer que realmente lo valía todo, porque ella era y será siempre diferente, buscando lo formal, lo especial y lo único, de esas ediciones especiales limitadas.

Ahora, él se da golpes de pecho y se llena la boca diciendo “hay miles de mujeres”, cuando todos saben, especialmente el mismo, porque no se puede engañar, que no pudo con la que aun, después de mucho tiempo, todavía le vuelve su mundo totalmente de cabeza.