Es tu momento, el momento de poder ser feliz sin que hagas caso de las opiniones de los demás. Debes vivir como deseas sin que nadie te juzgue, ser una mujer libre que debe disfrutar de los pequeños placeres que te rodean. Te mereces sonreír cada mañana, alegrarte cada momento, gozarte con quien quieras, de poder radial felicidad por donde vayas, ser tu misma. Te mereces eso y más.

Ads
  • Me detuve:

Dejé de enredarme con los problemas cotidianos de la vida. Me quedé quieta, por un momento tenía que descansar de toda esa mala racha. Tenía que tomarme un tiempo para mí.

  • Me observé:

Es momento de reflexionar sobre mi vida, de lo que estaba haciendo. Empecé a valorar lo que realmente me merecía, relajarme y disfrutar del momento. Concluí que eran cosas importantes, que debía de ignorar las cosas malas de mí alrededor y empezar a disfrutar de lo bueno. Hay cosas que deberé enfrentar, pero primero necesito dedicar un tiempo aparte para mí misma, para generar un bienestar.

  • Profundamente, respiré:

Respire profundamente, porque sé que esta acción me hace sentir como si estuviera renovando mis energías, ayudándome de ese momento que no es gratificante. Todos los días respiramos, es normal para poder vivir. Pero se vuelve algo especial cuando eres consciente de ello.

  • Volví a elegir

Todos tenemos opciones, de donde podemos elegir, siempre hay algo que podemos decidir. Yo elijo vivir el momento, elegir sonreír de mi misma si me equivoco, ya que es una lección buena para mi vida. Elijo no dejar que los fallos se vuelvan tan grandes, que no me arruine el momento que estoy viviendo. Elegí disfrutar de ese instante e irrepetible de mi vida.

Ads

Con todo lo que hice me fue capaz de ser feliz, de estar tranquila y en paz. Esa sensación difícil de explicar, es como si de repente me sintiera que no todo es tan malo, y que en realidad el universo está a mi favor y que todo fue creado para mí. Aprendí a vivir el ahora: concentrar toda mi energía en actividades que me hagan bien, en poner las cosas en su lugar, no tener pensamientos que me aturdan. Comencé a estar consciente de mis acciones: de detenerme, observar, respirar y volver a elegir. La vida es maravillo y tenemos que apreciar lo que nos da la naturaleza, todo está creado para nuestro disfrute, de eso se trata de ser maravillada por esta buena sensación de ser feliz y vivir. Nada más que eso.