Las madres son mujeres totalmente luchadoras e incomparables. Sus enseñanzas quedan guardadas en nosotros mismo durante toda la vida. Ellas son las únicas a las que les interesa el bienestar de sus hijos y están dispuestas a entregarlo todo por ellos.

Estas mujeres se encargan de enseñarnos todo, pero algo  que no nos enseñan es  cómo vivir sin ellas. Estas bellas mujeres nos enseñan a como amar, pero no a tratar con el vacío que sentimos desde el día que se  marchan de este mundo. Es muy rudo vivir sin sus recordaciones, abrazos y amor, llegar a casa y no sentir su presencia es romperse el corazón en mil fragmentos.

Las madres son seres fuertes y nos transmiten esa gran fortaleza, así que tenemos el deber de honrarla y mantenernos muy firmes ante su ausencia, ya que desde donde quieran que estén se sentirán orgullosas. Aunque no estén con nosotros, tenemos  la seguridad que su alma está presente y  es hora  de demostrarles que todo su trabajo no fue para nada en vano.