Es muy difícil explicar esta sensación que tengo. Lo raro es que nació de la nada, como puedo sentir este tipo de sentimiento ante una persona que acabo de conocer. Aunque lo sentí desde la primera vez que te vi.
Yo nunca pensé conocer a alguien tan especial en una reunión que ni siquiera planeaba ir. Me vestí normal porque era un lugar que sólo quería quedarme una hora a lo mucho. No le tomé importancia, pues era el cumpleaños de la chica de la universidad que ni siquiera me caía.
Al verte conversar con tus amigos, ya me parecías interesante, pero pensé que fácil era un gusto de esos que nos atrae solamente el físico. Pensé que se iba a quedar ahí, hasta que un amigo en común nos juntó y me di cuenta que este sentimiento que aparentemente era fugaz estaba creciendo mucho más.
Trataba de ignorarlo, no tiene lógica que sienta tanto conexión con alguien que acabo de conocer.
Las conversaciones eran tan amenas, las risas no eran para nada falsas, las miradas eran intensas. Aunque tú lo notabas no hacías nada para esquivarme. Me sentí tan bien a tu lado que sentía que nadie más estaba a nuestro alrededor. El ambiente era tan cómodo que sentí que en nuestra vida pasada habíamos sido algo.

la fiesta terminó e intercambiamos teléfonos para vernos en otra ocasión. Nos vimos varias veces, conversábamos, íbamos al cine, hacíamos tonterías juntos, pero comencé a sentir que tú no sentías lo mismo que yo. Que para ti era una buena amiga con quien pasar el rato. Tampoco voy a desmerecer tus sentimientos, se notaba que me querías y me cuidabas. Pero mis intenciones no eran las mismas que las mías.
Así que me conforme con verte, con pasar lindos momentos. Con ser esa amiga que tanto quieres y ser feliz de esa manera.
No quiero que sientas lastima por mí, eso lo decidí yo y está bien. Soy yo la que se ilusionó y no tienes que ser bueno conmigo. Con tan sólo darme tu amistad es más que suficiente.
Además, puedes ser que hoy me gustes, pero eso no quiere decir que me gustes para siempre, puedes gustarme como me gusta ver el cielo. Puedes gustarme hoy y mañana dejar de gustarme.