Hay muchas personas que nos enamoramos completamente de ellos, sentimos que son nuestro todo y que nunca nos separaremos, porque pensamos que nuestro amor es único e irremplazable. Amamos todo de esa persona, aceptamos tus defectos y manías, y nos encantan sus virtudes y buenas costumbres. No miramos atrás y siempre pensamos en el futuro que tendremos con ellos.
Existen otras que nunca vencen ese miedo del que dirán o el qué pasará, los que reciben pero no dan, los que portan indiferencias, las que disfrutan enamorando a distintas mujeres y usándolas por un tiempo, hasta que se aburren de ellas y las convierten en personas extrañas en sus vidas.
Estoy cansada de ser la mujer débil que entrega todo por amor y que al final termina llorando en su habitación, en el baño, sufriendo por ti, un hombre que no valora los mensajes cariñosos, las llamadas nocturnas, las cartas, las visitas, las canciones. Me cansé del hombre egoísta que vive en una burbuja lleno de vanidad y autosuficiencia.

Pero yo también tengo la culpa porque desde un principio me conforme con su mal querer, porque tenía la esperanza de pensar que en un momento mejorará y me querrá como yo lo quería a él. Hoy me doy cuenta que vivía en una fantasía, porque eso jamás sucedió.
Finalmente pude darme cuenta de lo que valía él y tuve que ser sincera conmigo misma a pesar del amor que le tenía, tuve que dejarlo ir de mi vida. No valía la pena tenerlo a mi lado, más a una persona que no me valora. Tenía que dejar de sufrir por un amor que no existe.
Necesito mucha fuerza de voluntad para reconstruir este corazón herido, quiero volver a ser una persona, guardar mi amor para alguien que en verdad lo merezca. Ahora quiero encontrar a alguien que me ame, que valga la pena, que me quiera como soy y no me esté utilizando desde un principio. Puede que nos encontremos en un futuro y sé que me extrañarás, porque nadie te va a querer como yo, pero eso será demasiado tarde, ya que yo estaré lejos, amándome a mí misma, siendo mejor persona, más fuerte, más hermosa, más completa, con un corazón lleno de cicatrices y experiencias, pero sobre todo lleno de amor.