Hasta el día de hoy no he dejado de pensar en ti, ya que no fue mi iniciativa alejarme de ti. A veces pienso que quisiera vivir de nuevo sólo para ver si hubiera podido cambiar algo, pero, sé que al final llegaremos a lo mismo, así que no vale la pena retroceder.
Jamás quise alejarme de ti, siempre quise luchar para conseguir fortalecer nuestra relación. pero llegó el momento en el que mis fuerzas ya no daban para más, en el que sabía que había hecho lo suficiente para mantenerte cerca de mí, pero a pesar de eso tú seguías alejándote de mí. Así que tuve que parar y tomar un camino distinto, no podía obligarte a estar conmigo si no querías. Al final de todo fuiste tú quien me alejo…
Comenzaste a alejarme de ti poco a poco y nunca encontraba la manera de poder detenerte, de advertirte que algún día me perderías. Comencé a notar que no era tan importante para ti, quería advertirte que me estabas perdiendo, que estaba a punto de tirar la toalla. Pero se notaba que a ti no te importaba nada de eso.
Si me fui de tu lado no fue porque yo quería, es porque tú con tus actitudes me alejaste de esa relación. Comencé a sentirme menos amada a tu lado, sin ninguna oportunidad de encontrar ese amor que tuvimos en un principio.

Toma la decisión de no volver porque si me fui es para no pasar por lo mismo. No quiero sufrir por un amor que me abandono y no le interesó lo que pasara conmigo. Ahora, aunque vengas a pedirme que vuelva a tu lado, no lo voy a ser, porque mis sentimientos han cambiado, porque mi futuro ha tomado otro rumbo y no te encuentras ahí. No quiero regresar porque aún quiero mantener la poca dignidad que me queda. No voy a arriesgarme por ti, por una persona que no me valoró en su momento, porque ahora te das cuenta de lo que perdiste para venir a decirme que me quieres y te arrepientes, porque ahora te sientes mal contigo mismo. Pero nunca te pusiste mal cuando me veías sufrir por conseguir tu amor.
Te quise con toda mi alma y sabes muy bien todo lo que hice para demostrarte ese amor incondicional y las ganas que tenía por quedarme a tu lado, pero lamentablemente no supiste manejarlo; no supiste corresponderme y hacer lo posible por seguir. No quisiste luchar por mí, tan sólo me dejaste ir.
Pensabas que el amor que sentía por ti iba a ser eterno y que iba a estar esperando para cuando quieras regresar. Pero te equivocaste otra vez, porque desde el momento en que me fui, prometí no regresar contigo otra vez.