La vida, es un fin de emociones, momentos y sentimientos, en ella experimentamos de todo. Y es que, a lo largo de nuestra vida, podemos pasar por cantidad de situaciones de lo más variadas. Pero en el amor, seguramente pasaremos muchas más que transitaremos con alegría, dolor y profunda tristeza.

Y es que vale resaltar que para nosotros mismos es contraproducente entregarle todo de nosotros a una persona, pues entonces le estaremos otorgando lo más valioso que tenemos, nuestra vida, y aunque se hable categóricamente, le estaremos dando a esa persona las herramientas suficientes para dejarnos vacíos.
Los desamores son difíciles de pasar, aunque siempre los superaremos, cuando transitamos uno de ellos el mundo se nos cae y nos sumimos en una gran amargura.
Siempre y de acuerdo a como sea cada uno, esta etapa la transitaremos de diferentes maneras y formas. Algunos sumidos en profundo dolor, otros con gran energía para comenzar de nuevo y otros con un sentimiento de rabia y rencor.
Esta situación, la transitamos todos, y siempre la superamos. Es lógico pensar que en ese momento nuestra mente solo se concentre en pensar lo que le hemos dado, el tiempo que hemos invertido, nuestros secretos más profundos, nuestra alma al descubierto, y, la relación se rompió.
Nos sentimos frágil, dudamos de lo que hemos hecho o si lo podríamos haber hecho mejor. Pero la realidad es que esa persona elegida, no era para nosotros.

Estábamos tan enamorado/a que no notamos las señales de alerta que en algún momento aparecieron, no las vimos, pero ahora tendremos que pensar en ellas para corregirlas, porque ese no fue nuestro último amor.
Ahora bien, para pasar esa etapa, tendremos que cerrar ciclos para comenzar otros. Porque ese fue un pasatiempo, un amor que ya paso y porque el amor verdadero esta por aparecer en cualquier momento.
Solo debemos pensar que gracias a esa mala experiencia podremos modificar nuestras conductas, y no solo eso, sino que seremos más fuertes.
Nunca debemos desesperarnos, aunque en el momento se difícil no hacerlo. Siempre detrás de una tormenta sale el sol, debemos aprender de nuestros errores, conectarnos con lo que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal, y corregir estas cosas para prepararnos a lo que vendrá.

Llegará por fin esa persona esperada, esa persona que solo es para nosotros. Existe un hilo rojo que nos une, por lo que en algún momento de nuestra vida encontraremos la otra punta.