Desde el origen y nacimiento de los hombres, la sociedad se ha encargado de inculcar e imponer que tienen que ser fuertes y rudos, mediante esta instrucción social, se les enseña que necesitan tener una actitud dominante para que lo reconozcan, incluso, en sus relaciones de pareja.

Es por ello, que con el transcurrir del tiempo, ya en la adultez, el ideal de los hombres de casa son que tienen que cuidar a su familia, pues para ellos todo esto es una competencia que desde niño se les inculcó, el tener el poder y reconocimiento social.

Por lo que para la mayoría de los hombres es normal y hasta un hábito de vida, competir entre sí para ser mejores en todos los aspectos. Todo, con tal de reafirmar ese reto que sus padres y la sociedad les impusieron implícitamente durante toda su vida.

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Es quizás por esta razón, que se podría considerar que hoy en día sean pocos los hombres que quieran un compromiso de verdad, pues a la mayoría el tema de formalizar sus relaciones les aterra, ya que para que un hombre se sienta lo suficientemente realizado como para formalizar una relación sentimental, debe de haber logrado antes varias cosas.

De acuerdo al libro Actúa Como Dama… Pero Piensa Como Hombre, de Steve Harley, existen tres (3) razones por las que los hombres le huyen al compromiso, y es justo cuando logran cumplirlas cuando pueden permitirse pensar en estabilizarse en una relación con la mujer ideal.

El autor de este libro, considera que mientras que un hombre no consiga estos tres (3) objetivos, puede darse el lujo de tener varias mujeres, pero sólo las tratará como un pasatiempo, en lo que encuentra lo que tanto anhela.

  1. Ser alguien importante
  2. Hacer algo importante
  3. Ganar suficiente dinero

Pero, estos tres (3) aspectos tienen mucho que ver con la edad del hombre, pues no es lo mismo un adolescente, que poco le va a interesar cubrir estas áreas a profundidad a esa edad, que un hombre ya maduro y con experiencia en la vida.

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Sin embargo, un hombre que pasa un poco más de los treinta (30) años, y que se topa con una mujer que a su misma edad tiene un rango más alto que el, tanto en lo laboral como en lo personal, es un golpe directo al ego, y no descansará hasta superarla.